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Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
del acto comunicativo: Entrevista a Rutilia Martínez Álvarez 7/6/2018
Rutilia Álvarez Martínez
del acto comunicativo: Entrevista Alexis Díaz-Pimienta
Alexis Díaz-Pimienta
Dafne: ¿Quieres preguntar otra cosa?
Mirsa: Eh, sí, volviendo un poco al tema de las mujeres improvisadoras, ¿cómo cree que fue para ellas abrirse camino en un lugar, bueno en un espacio que es como tan violento, por decirlo de alguna forma, pues con ellas?
Alexis: El repentismo, como un arte que les dije tiene estas características, está asociado directamente al machismo, a la segregación genérica, a la misoginia en muchos casos, y no lo digo yo, solamente hay que enfrentarse a los corpus de texto de la improvisacione' o escuchar muchas controversias de payadores argentinos, chilenos, uruguayos, de repentistas cubanos, de poetas trovadores de Puerto Rico, de Colombia, troveros de, de Andalucía o de Murcia, en cualquier ambiente de improvisación, cuando se toca el tema de la mujer, cuando toca el tema femenino, casi siempre, no me gusta ser genérico, casi siempre, habido siempre un tufo muy, muy, muy machista, eh, y casi, en algunos casos rayando a la, la misoginia, ser mujer y llegar ahí, y abrirte paso es una proeza, social, ontológica, lingüística, filosófica, poética.
La mayoría de las mujeres que comenzaron a, a, a, a abrirse paso en el mundo del repentismo, tuvieron los primeros tiempos, las primeras décadas hasta, ahora te voy a decir hasta cuándo, que asumir el rol femenino para improvisar, hacer de mujer en una controversia con el hombre. Y casi siempre las controversias que se hacían eran controversias hombre-mujer, marido-mujer, marido-esposa, conyugue o, eh, flirteos y coqueteos con doble sentido erótico, donde la mujer proponía o se, o se defendía, pero siempre en ese jue’ lúdico, lúdico festivo, se divertían, también la mujer participaba de, del chiste ¿no? pero ¿por qué quedarse ahí? ¿por qué a la mujer siempre le tocaba, eh, en la controversia el doble sentido, eh, el juego filo-erótico, eh, si la mujer tiene cosas que decir también?
Pue’ para mí todo eso cambia con la figura de Tomasita Quiala en Cuba, de Marta Suint en, en Argentina, de Cecilia Torres en Chile, de esa generación, las mujeres repentistas de los años ochenta, vale, eh, llegan con un discurso propio y llegan a discutir y a, a, a controversiar, a controvertir o como se diga, eh, de tú a tú con los hombres sin tener que asumir que soy una mujer, por lo tanto ¿de qué hay que hablar, del dinero, del trabajo, de la muerte, de la noche, del amor, del sexo, de los micrófonos? Hablamos, de tú a tú sin ningún problema, pero no vengo yo en plan princesita a que me elogies, no vengo yo en plan madre por, para recibir piropos, sino que podemos incluso hasta discutir en las controversias de tira, tira.
Tonces yo creo que, que ahí se rompe, eh, una mala tradición o, no es mala, una tradición que venía con... las tradiciones son, no son ni buenas ni malas, son, y responden a una época, responden a un estrato social y responden a las convicciones y a las condicionantes, eh, de perfil antropológico que no se pueden disimular y ni que, no podemos juzgar, mirando hacia atrás sin saber el entorno en el que se desarrollaba eso, e’ impensable que no hubiera, que hubiera un discurso femenino, feminsto o pro, pro femenino en hombres del siglo XIX, empezando porque no había esa dudación, ara' en el siglo XX es, es, es, innombrable que se mantenga lo otro y que no haya un espacio para lo femenino, ya eso e’ innombrable, impresentable, por lo tanto yo aplaudo y siempre aplaudí, eh, la incorporación de la mujer al repentismo, lo he propiciado a través de mis talleres, a través de mis cursos, he dado cursos especialmente para mujeres, he tenido alumnas, eh, brillantísimas y niñas, adolescentes y adultas y creo, sinceramente que el repentismo femenino solamente está empezando, creo que está en, en, casi en la prehistoria de lo que será, porque cada vez tendrá más, no, no, no más presencia, más legitimidad su presencia dentro del conglomerado de los improvisadores y por lo tanto dejaremos de juzgar, eh, pero esto que pasa en el repentismo, pasa en la literatura, pasa en el cine, pasa en los demás géneros artísticos, eh, "Premio literario, eh, para mujeres escritoras" ¿por qué hay que hacer esas, eh, por qué hay que sesgar? No, no la novela se impone cuando es buena y no importa quien la firme, quien la escriba, siempre que la calidad literaria sea... y lo mismo pasa con la poesía, y lo mismo pasa con el relato y con el microrrelato.
Por lo tanto, romper esas barreras, esas separaciones por género, eh, solamente se logra en la praxis, solamente, cuando haya muchas mujeres improvisando, improvisando de tú a tú con la misma calidad que los hombres cambiará el panorama y se dejará de ver la diferencia.
Significativo fue el año 2009, en el que por primera vez una mujer ganó el campeonato nacional del repentismo en Cuba, Liliana Rodríguez, ese mismo año, por primera vez en la historia una mujer ganó el campeonato de, de trova, en Medellín, Colombia en Antioquia, Lamparita. Y ese mismo año, por primera vez una mujer ganó el campeonato de bertsolarismo en el país Vasco, Maialen Lujanbio, 2009, para mí marca un antes y un después en la historia del repentismo femenino.
del acto comunicativo: Margarita Reinoso Campos y Jesús Alejo Bautista
del acto comunicativo: Transcripción de entrevista a Molinero Carrillo Reina.
GEORGINA: ¿Cómo hace cuanto dejo de escuchar que alguien sacaba dinero?
REINA: No pues todavía vivía mi papá cuando ahí en la esquina de doña Rafaela este, había dinero y eso lo había enterrado un amigo de mi papá el dueño mero de ahí, y todavía vivía mi apá, y entonces ahí él pues ya estaba viejito y todo, luego decía:
-- No don Romoro mira ahí donde estas parado hasta aquí tengo de dinero yo.
Y luego le decía mi apá:
--Este, vamos a sacarlo y repártemelos antes de que te mueras.
Y dijo:
-- No, no voy a vender, y nada. Este, pero, yo tengo mucho dinero, mucho que tengo.
Dice:
-- Y mucha a laja.
Dice, porque era casado, ¡cinco veces! antes se usaba mucho el collar de plata, este los aretes de plata, de todo, y él es te, tenía ahí todo lo de sus mujeres y todo de lo que les compraba. Pero ahí le vendió a doña Rafaela, vino su marido de doña Rafaela y compraron ahí, esa esquina, y ya ves hicieron un casasanon y no estaba así, hicieron un casasanon y son el dueño del yácatas con todo el dinero que sacaron. Pero ya tiene ratito porque te digo que mi apá ya ha de andar por ahí de así de muerto, ya no se ha odio, ya no se dice nada [si] ya si lo sacan ya pues ya, él solito. Acá también hallaron, pero fue poquito, pero no fue el que me perseguía a mí, ese era enterrado allí, ellos, y el que a mí me tocaba era de los meros antiguos qué andaban los trocitos esos. Pero ni modo pues, seguimos en la pobreza, pues si [pues si].
del acto comunicativo: Jorge Zapata González
Jorge Zapata González
Manuel Bautista Medina
BERENICE GRANADOS: oye, y quién te enseñó, o sea, pasando de tema drásticamente, [ajá]
¿cómo fue que te empezaste a meter al rollo de la grabación y de la radio y...?
MANUEL BAUTISTA: ah, este, pues mire, de la, de toda esa onda, yo antes de terminar la
licenciatura, este, para hacer este mi trabajo social, e, am, en ese tiempo estaban por abrir la
Escuela Preparatoria Indígena Intercultural, y yo para hacer eso, pos tuve que meterme ahí.
En ese tiempo comencé a conocer personas y, y, y en ese círculo de personas tenían este un,
un, una, una ideología muy, este, muy sólida. Si bueno, la, la, la ideología fácil que yo
entendía era de que simplemente si ellos algún día salieran, este, a estudiar fueras de aquí ya
sea, ya fuese en ¿cómo se llama? Estados Unidos, en México o acá en Morelia o en otras
partes, que siempre siempre regresaran una parte de lo que le había dado el pueblo de Santa
Fe, y es como ellos habían conformado, este, este lo que es ora la, la preparatoria. Y para
pasar al, al, al, al segundo sueño que ellos tenían, decían: "nosotros algún día, este,
pensábamos en tener..." porque muchos de esas personas habían fundado lo que es orita la
red, la radio xupr de Cherán y habían dicho: "pus, nosotros tenemos ese sueño". Y ese sueño
se les concedió, ese grupo de, de, de profesionistas que estaban ahí, de ese grupo de
profesionistas pus ya de ahí se habían derivado ya dos, dos personas, ya se habían este, ya
esparcido o habían fundado ya esa radio. Igual habían, este ¿cómo se llama? este, jalado más
personas, y yo en ese tiempo, cuando a mí me habían invitado a formar parte de la, de la
prepa, igual también me formaron, este, a invitar por parte de lo que es, fue la radio.
A mí ya me había interesado esa, esa parte de la radio porque yo en el 2007 y el 2008,
siempre, o sea, siempre me, me, me ha gustado cosas diferentes, o sea no, no, no me ha
gustado cosas este, que sean, este ¿cómo se llama? a, lineales pues, sino siempre me han
gustado otras cosas, y antes en e, en, en esos años yo formé un tiempo, un año pues en la, lo
que es la xrpu de Cherán y tenía mi propio programa. Yo empecé como asistente, empecé
como asistente, en mi programa se llamaba Hoja Verde, era en relación a todos los jóvenes en
ese tiempo, y, y en transmitir ¿cómo se llama? reportajes de grupos, bandas, y así de grupos
versátiles tanto lo que era en, en la onda en español y lo que fuera en la onda purépecha. En la
onda en español mezclábamos todo lo que fuera pop, rock, banda y todo eso, y eso me
parecía bien.
Entonces cuando a mí me invitan acá en, en, en la radio, para formar parte de la radio, yo les
dije que sí, que yo en esa parte me había quedado y a lo mejor pus la cosa es que no, yo no
tenía, y así otras cosas de nociones de la radio pus no, no podía hacer yo mi propia radio, por
eso al final, este, pus ya conformé en esa parte. Y esa persona que había fundado esa radio,
siempre, siempre, siempre le seguí, yiempre le di una cámara reflex de la que trae usted, y
siempre me lla, me, este, me llamó mucho la atención porque después me empezó a, este,
mostrar sus documentales, y le dije:
--Oyes este, ¿cómo puedo conseguir un, un, una cámara de esas?
--No, pus sa, ¿sabes qué? si quieres empezar, consíguete unos cinco mil, ocho mil
pesos y yo te puedo apoyar, este, haciendo varias cosas, a, siendo mi asistente yo te
puedo pagar.
--Órale.
Pus conseguí en ese tiempo, pus conseguí como cuatro mil pesos y ya fui asistente de él.
Empecé, empecé, empecé hasta que una vez pus empecé, este ¿cómo se llama? a, este, a
conseguir una cámara profesional. Y ya de ahí pus siempre ha sido pues de mis maestros,
siempre le, le he preguntado cosas y le he dicho ¿cómo es acá? y todo eso. El, orita, hace
poco también acaba de, me invitó a un concurso de, de cineasmo indígena con el este, con el
maestro ¿cómo se llama? Sámano Chong, con él, este, me invitó acá a la ciudad de Morelia y
me ha, me ha invitado este, varios cursos y varios este, este ¿cómo se llama? sacar
documentales tanto, este, en las partes conflictivas, ta, para hacer este tipo de documentales,
como las partes así blandas de ¿cómo se llama? de sí, normales pues, documentales normales.
Sí, y ps si, cuando lo veo y lo digo: esa persona me ha ayudado mucho, no sé si conozcan al
a, al maestro Raúl, Raúl e Máximo Cortés... ¿no?
BERENICE GRANADOS: no, creo que no.
MANUEL BAUTISTA: sí, sí, este...
BERENICE GRANADOS: él es el que te ha apoyado.
MANUEL BAUTISTA: y él es de aquí, este, de hecho él a o, hace poco también lo homenajearon
como pionero del cine video indígena de aquí de México, ajá, y es originario de aquí de, de
Santa Fe de la Laguna. Él, e, fue fundador de la prepa, fue fundador de la radio y también
formamos un colectivo lo que es de, de ¿cómo se llama? de cineastas pues, o de una, de un
pequeño equipo de purépecha pues. Y sí, a base de eso pus ya he conocido pocos cineastas de
aquí indi, indígenas que son de aquí de, de, de Michoacán, purépechas, y con ellos hasta
ahorita sí, sí nos hemos llevado bien, ajá.
BERENICE GRANADOS: muy bien.
MANUEL BAUTISTA: sí.
BERENICE GRANADOS: pues está bien interesante tu trabajo.
MANUEL BAUTISTA: sí, o sea, sí, si una parte, siempre me ha gustado lo que es este, lo que,
siempre me ha gustado, como mi papá es este, bueno, es maestro jubilado, siempre siempre
me ha gustado dar clases, pero de esas clases siempre me ha gustado, a, dar clases diferentes,
como apoyándome lo que son, lo que es este la radio y lo que es, este, el video pues
[Berenice: ajá] y hay imágenes y todo lo que uno puede hacer, lo que uno no puede, este, dar
a conocer en simples palabras como maestro, hacer videos y mostrárselo a las personas es lo
que siempre me ha gustado: combinar mucho, ajá.
BERENICE GRANADOS: no, está súper súper bien [Manuel: mjm]. Pues ¿tienen preguntas,
chicos?
Diega López Rivas
Berenice Araceli Granados Vázquez
Lo más chistoso de lo que me platica el velador. Que cuando estaban reconstruyendo esto, que vinieron a... y aquí dormían pero en un cuarto, y que los... cuando amanecían, de cabeza de los de la cama de campaña, y que dijo un ingeniero:
--A mí no me van a a hacer eso, yo me voy a amarrar con mi cinturón en mi cama.
Y que ese no amaneció de cabeza, amaneció con su cama boca abajo, porque lo voltearon [risas].
Diega López Rivas
Berenice Araceli Granados Vázquez
Yo tengo unos compadres, bueno ya se murieron. Este, mis compadres se llamaban Jacoba y él Lucino Martínez. Era una pareja muy pobre. Y se iban al cerro a sembrar al cerro de La Matarredonda, le dicen. Y eran unas personas muy humildes, muy buenas, no viciosas. Y nos dijo mi comadre que ya se habían venido, que iban a sembrar, este, maíz de temporal. Y le dije:
--Comadre, ¿por qué no se vinieron?
--Mira comadre, ya no aguantamos a ese hombre que a cada rato nos sale.
Le digo, este...
--Y no queremos, dice, mira andamos sembrando...
Porque sembraban con, este, quixala, de esa que van rascando como palita, porque eran pobres. Y que se les aparecía ese hombre, pero que ellos nunca lo alcanzaron a ver. Que nada más le veían el caballo, y de la pierna para abajo.
--Las espuelas, dice, nomás le hacían visos.
El caballo bien lleno de plata. Y, este, que nomás veían al pantalón negro. Y que les decía, porque les hablaba:
--Miren vayan a tal lugar y rasquen. Los voy a quitar de pobres.
Y que decían ellos, y que empezaban a rezar ellos:
--No, no queremos nada. No queremos al demonio, queremos a Dios.
Y que de tanto que les salía... Si no dicen que estaban en la noche acostados, y se metía a su casita de paja el hombre a caballo, y que les decía:
--Miren, no sean necios, los voy a quitar de pobres. Áhi en donde está el oro, yo los voy a llevar, vénganse.
Y que de ahí empezaron a decir:
--No, ni lo mande Dios.
Y que mejor dejaron su siembrita y se vinieron, porque ellos no querían tener tratos con el diablo, dicen. Era el diablo, ajá, pero dicen ellos que a lo mejor era Agustín Lorenzo, porque era charro de negro.
Y dicen, la útima vez dicen que fue un domingo, que estaban ellos (ya su milpita estaba grande) limpiándola, y que llegó todavía y les dijo:
--Por útima vez les vengo a decir que los voy a quitar de pobres.
Y que dijeron ellos:
--No, no queremos nada.
Con miedo. Y que dijo él:
--Bueno, pues entons no quieren.
Dice:
--Comadre, dice, era un cerro. Dice, y ahí estábamos, dice, agachados, siempre agachados, y dice, cuando alzamos la cabeza ese hombre ya iba bien lejos cantando, comadre.
Le digo:
--Y ¿qué cantaba comadre?
Dice:
--La esa Cama de Piedra.
Como eran gentes pobres, humildes, que no sabían ni de canciones, ni en qué tiempo vivían, pero, yo sí se me ocurrió decirle:
--Comadre, ¿y qué cantaba?
Dice:
--Comadre, cantaba esa Cama de Piedra. Iba cantando bien lejos, ya iba.
Y se vinieron [ajá], y allá había más gente que iba a sembrar al cerro.

