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Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
del acto comunicativo: Margarita Reinoso Campos y Jesús Alejo Bautista
Margarita: Eso me pasó como hace dos años, una noche de muertos. Este, como aquí tenemos la costumbre de que le llamamos cargueros a los que se, los que atienden al templo, a la iglesia, este, y en noche de muertos andan rezándole a todos los difuntos, los que están recientes fallecidos.
Jesús: Los que fallecen en el transcurso del años, y ya en noche de muert… de noche de muertos, este, tenemos que andar casa por casa, de los difuntos, irles a decir rosario y, y pus ya los, este, los familiares de del difuntos pus ofrecen pozole y un, este, traguito de vino, su botella y todo. Y pus esa vez, este, nos tocó como a seis difuntos, seis diferentes casas, y en cada casa ps una botella de litro para los que íbamos, íbamos como unos seis gentes, son, son doce cargueros y nada más íbamos como seis, pues nos pusimos bien alegres [Pus sí], ya el último cuando ya era casi el último, la última casa, y, este, y pus yo nomás recuerdo que entré y no supe ni a qué hora me quedé dormido, ya nada más escuché cuando mi, mi señora me decía:
—Jesús, vámonos, Jesús, ya vente, levántate, vámonos, Jesús.
Dije:
—Sí, ahorita.
Nada más recuerdo que me levanté, salí al baño y ya me acuerdo que vi a un compadre, y ya le dije, este:
—Compadre, ¿y su comadre on ta?
—No sé— dice.
Le dije:
—Pero si me acaba de, de levan… despertar ahorita, allá dentro.
—No, no sé— dice— no la he visto.
Digo:
—Pues qué raro
Ya le dije:
—Ahi nos vemos.
Ya me salí, ya venía para acá, para… para aquí, para mi casa cuando me acordé, dije: “Hay que ir a ver, estaba el evento de noche de muertos”. Ya la vi a ella, que le llego y le digo:
—Oye, ¿a qué hora llegaste tú aquí? ¿A poco tan pronto saliste de allá y llegaste aquí?
Dice:
—Pero si yo no fui nunca para allá.
—Pero si yo te escuché, hasta me dijiste: “Ya vamos, ya vamos”.
Dije:
—Pues no sé que haya sido pero sí, sí me asusté.
Margarita: por eso le dice
--¿Ya ves? Sigue tomando mucho y olvídate que al rato no vas a llegar ni conmigo.
Pero sí, yo pienso que, pues ya cuando toman pues este mucho pus no sé qué les ha de pasar pus o qué han de sentir, porque este, pues no fue la única vez porque hubo otra ocasión en ese mismo año, no, al siguiente año porque era en noviembre, y ya para el siguiente año, en la Santa Cruz que aquí festejamos el 3 de mayo, el 2 de mayo, este, hicimos una fiestecita y todo ahí en la Cruz, rosario y todo, y también igual, estaban, estaban tomando ellos y yo le dije:
--Ya vámonos.
Y me miró y me dice:
--Ahorita.
--Ya vámonos pues, le digo, ya es tarde, vámonos.
--Orita.
Pero después yo pensé que se había molestado conmigo porque yo le estuve insistiendo y vámonos y vámonos, pues después ni siquiera me tomó en cuenta, que se vino, y pus yo lo estaba cuidando para venirnos, pus ya, este, con mi niña le dije:
--Vámonos, que tú papá ya se va.
Pues lo seguimos, pero él no quería que lo siguiéramos, se, nos miraba pero así como muy molesto, y yo le dije, este:
--Ya pues camínale, le dije, camínale.
Y dice:
--¡Quítate!
Le digo, le digo:
--Pus todavía te traigo y todavía te enojas,
Le dije a, a, mi niña:
--Háblale a tu papá tú, a ver si no se enoja contigo.
Y le dice:
--Ya papi, camínale.
--¡Quítense!, dice.
Y pus ahí veníamos por donde le digo que vive mi papá, en esas partes donde les digo que está unos arbolitos, unos pinos y bien oscuro, y me dice, este, se queda parado y nos miraba pero con… como así muy enojado, como que no nos conocía, y le dije, este,
--¡Ya camínale!, le dije, tú nada más tomas para que te pongas de malas y luego te desquites, no sé quién te hace enojar y te desquitas conmigo, ya camínale, vámonos.
Me dice:
--¡Quítate, quítate tú! Dice.
Me nombró a mí, dice:
--Yo quiero a ella, me dice, yo no te quiero a ti, ¡quítate! Dice, yo quiero a ella, ¿dónde está? [risas]
Y le dije, le dije:
--Pues si soy yo, le dije, camínale, vámonos, ¿tanto te emborrachaste?
Le dije:
--Estaban tomando igual y tú ¿por qué te emborrachaste? Camínale, vámonos, le dije. --¡No, quítate!
Pero nos apartaba a las dos, a su hija y a mí, y le dice:
-- Ya papi, vámonos, dice, camínale.
--No, quítense, quítense, dice, yo quiero a ella, yo quiero a Mago, quítense ustedes.
Y le dije:
--¿Entonces quién soy yo?
Y miraba y nos miraba y miraba a donde estaba la gente y la luz prendida, pos miraba así como perdido pues y pus a mí se me hizo raro, “y ahora, ¿qué le pasó?”
Y le dije:
--¿Te perdiste?
Y no, me miraba, lo agarré del brazo y me arrebató, y le digo:
--Vamos pues de regreso a donde estabas, vente y vámonos y vas a ver quién soy yo, pues
si soy yo, le digo, ¿o a quién quieres, a quién buscas?
Pues lo llevé otra vez de regreso a donde habíamos salido y llegó y miró a toda la gente y me miró a mí, yo creo que me reconoció, pues ya agarró y me abrazó y ahí me, nos venimos [risas].
Pero sí volvimos a llegar aquí, nos venimos por esta parte y llegamos aquí en la calle, ahí se empezó con ganas de devolver y yo le dije, este:
--Ya vámonos para adentro, dice, es que tengo ganas de devolver.
--Ha pus devuelve pues.
Se quedó parado allá, más para allá. Y dije, yo, yo me pasé, y dije:
--La, la otra mi niña se pasa, y pus sí, ahí arréglense ustedes, yo ya estoy en la casa.
Llegó y se pasó para adentro. Yo me pasé en el pasillo y prendí la luz para poderlo pasar, cuando yo salí, él ya iba ahí donde, ¿ya ven que está un aguacate ahí en frente? [ajá], de allí, él se brincó para allá, se iba para allá por los árboles, y lo alcancé y le dije, este:
--¿A dónde vas ahora?
Le digo:
--Ya vente, vámonos.
Otra vez me dice:
--¡Quítate, quítate! Dice, yo no, yo no quiero irme contigo, dice, yo me quiero ir con, con Mago, dice, ¿dónde está, dónde está? [risas]
Se volvió a perder ,pero pus no sé si sería eso lo que le, le quería pasar o le estaba pasando, no sé, pero en fin que, pues ya siempre le, le hablé y le dije:
--Es que soy yo, o ¿dónde vas o con quién quieres irte o quién te quiere llevar? Legitimadamente, le dije:
--Si alguien quiere llevarte y pus dile algo feo, dile, le dije, y es que no está bien, le digo, porque pus, si hay algo que, que quiere llevarte, le dije, ¿por qué? Si yo soy tu señora, yo te quiero llevar para que te duermas, ya vente.
Y pues ya empezó a tranquilizarse y pus ya, siempre se regresó y me miró y pus ya nos pasamos.
Gigi: ¿Y usted se acuerda?
Jesús: No, no [risas] no, no, mm.
Gigi: No se acuerda ni qui, con quién andaba.
Anastasio: Sí, ajá. Ese Federico Becerra, les digo que, que decía:
--Hay dos cosas en la vida que de por sí no se quitan.
--¿Qué cosas mi Fede?
--Las reumas y lo pendejo [risas].
Se, de por sí no se quitan. Por eso dice uno:
--No, que luego, qué van a aliviar. Las reumas y lo pendejo ya no se quitan.
Dante: Como el médico, el chino que lo llevaron a ver, el le puso las abejas, ¿no?
Anastasio: Ah, ajá. ¡Vamos al diablo, que si no soy enjambre”. No, pero sí duele. “Y otra vez ya no vengo”. Y ya no fui.
del acto comunicativo: La mejor universidad que existe está en la calle
Juan Carlos Smith
CAMILA: Oiga, ¿y cómo, cómo fue estar en Avándaro, para usted, cómo sintió...?
JUAN: ¿Tienen el tiempo del mundo y nos vamos a un parquesito o un cafecito o un…?[risas]
CAMILA: No, así, lo que más le haya gustado.
JUAN: Es que es difícil en pocas palabras. Simplemente estuve en Avándaro no tocando, sino como espectador. Eh, el festival, que duró una semana, en el valle Bravo, este, pues fue una experiencia única, porque no ha habido, a ese nivel, en México, ya no ha habido ese festival. Ahora tenemos el, festivales muy buenos, pero ya en lugares ya bien controlados, cerrados. Esto fue al campo, así, campo, así, y llanos y ¡fum!, vámonos. Una bonita experiencia donde se conjugaron, pues muchos sentimientos. Uno de ellos de, de culpa, “ay, me vine sin permiso de la casa, ¡hijo! Pues no, yo en un par de días…” ¡Cuál!, me fui una semana, que duró el festival, y bueno, la regañada pues ya que sea con provecho, ¿sí? Es un poquito, en pocas palabras, explicar todo eso, ¿no? Simplemente fue un festival donde los géneros, eh, que prevalecieron fue el rock, el rock original. Entre comillas, original, ¿no? Música creada por mexicanos en el idioma español y que dos tres cantadas en inglés. Que la música, realmente, no debe de tener fronteras, pero en fin. El rock se distingue porque su origen fue Inglaterra y Estados Unidos; la cuna, ¿sí? Por eso, eh, es muy atraído el rock, eh, y bien escuchado en el idioma inglés. Actualmente ya muchos grupos latinos, argentinos, mexicanos, etcétera, españoles que también producen buena música de rock. Inicialmente todo era cover, la copia, ¿sí? Entonces, hablar de Avándaro es un tema un poquito extendido, que no tengo la capacidad para en dos, tres minutos explicarlo. Buena experiencia, hubo droga, quien quería, ¿sí? Nada de que “ay, que el gobierno, que mugrosos, greñudos”. Yo tenía mi cabello largo, imitando el género hippie, ¿sí se acuerdan? Pero no lo vivieron, obviamente [no]. Scott McKenzie: “cuando vayas a San Francisco ponte una flor en el cabello”. Así se llama la melodía, ¿sí? “San Francisco”. Tonces eran huaraches, pelo largo, lentes de Elton John, John Lennon, redondos, de colores, [silbido]; pues no sé, pues todo mundo le hace [silbido], de moda a la marihuana, que eso es más, es más antiquísima, que yo creo que cuando el planeta se creó ya estaba la marihuana. Pero son modas que estaban y “no, pelo largo, oh no, oh, hippie mugroso, drogadicto”. Te catalogaban como un individuo, una lacra. O sea, la lacra siempre ha habido y no es necesidad de que sea músico, en todos los ámbitos; no te voy a hablar de más, simplemente ya lo entendemos. La lacra existe en las sociedades, en todo el mundo. Las mentes cerradas, no es necesidad de que sea músico, físico, químico, matemático, mesero, gerente. Simplemente, el individuo con mente cerrada, va a ser cerrado; mente abierta, va a ser mente abierta. Y me gustaría que me entrevistaran, le digo, en otro escenario, y les hablo ampliamente de mi historial musical. Y de Avándaro hay mucho que contar que poca gente conoce.
del acto comunicativo: Entrevista a Arturo Hernández Flores y Angelina Hernández Flores
Gabriel Díaz Rosario
Gabriel: Por eso, la historia está así, mire, esa, esa tribu vinieron de, de España, no recuerdo bien en qué parte, pero es de parte de España, en esa parte, pero no, no sé en qué pueblo es, pero así dice este libro. Que vinieron en Europa, así es, eso me dijo, que vinieron en Europa. Que era harta tribu que vinieron. Y que llegó primero en Alaska, segundo en, este, ¿cómo se llama?, la que está pegado en Estados Unidos, ¿Cómo se llama?
Berenice: ¿Canadá?
Gabriel: Alaska y luego, este, [¿Canadá?] Canadá. Y luego Estado, Estados Unido. Y así vinieron pasando el tribu. Llegó aquí en México, y después de aquí en México, pasaron por, por, este, por acá por Nicaragua, por Guatemala, por todo eso. Y pasó, este, por este otro pueblo, ¿cómo se llama?, ¿cómo se llama?... No recuer ¡Panamá! [ajá]. Después de Panamá pasó, porque ahí había, este, una laguna. Bueno, en aquel tiempo toda, todavía es pura, puro cerro, puro decir, este, que ap…
Trío Jujupa
Mirsa: Y ¿Qué les dirían a los niñas o niñas que están interesados en acercarse al son huasteco?
Tanya: ¡Ah, caray!
Sheyla: No lo hagan, ah, no es cierto [risas]
Víctor: No a esa edad [risas]. No, ¿qué les podemos decir?
Tanya: Bueno, [este] es que, ¿en qué ámbito?
Víctor: Pues, eh, se pueden, primero se pueden acercar de muchas maneras, o se pueden acercar como mis compañeras a través de la danza, primero si les gusta y se pueden acercar musicalmente mediante alguno de los instrumentos ¿no?
Eh, por ejemplo, yo siento que la jarana es un instrumento muy noble, eh, muy apropiado para un niño, es pequeña ¿no? es, es, su sonido es bonito, es este armonioso, en fin, creo que puede ser muy adictivo, el violín pues tiene cierta complejidad pero si les gusta la música, eh, lo, lo pueden aprender ¿no? o sea, es cuestión de, de, de dedicarse y como cualquier actividad artística, este, como cualquier, sí cualquier actividad artística siempre es buena ¿no? para el, para las personas para el ser humano y más para los niños que están en esa etapa formativa ¿no?, este, salirse de esa, de la formación un poco de la escuela pública que tiene muy poco de, de, de formación artística, este, sobre todo en lo musical en la educación básica y si a esa edad temprano pueden acercarse a la música y si es al son huasteco, a la música mexicana y al son huasteco en, en particular, pues está, está muy bien es enriquecedor para cualquier, para el niño como sea que lo, que lo haga ¿no? de la danza o desde la música [mjm]
Tanya: Yo, pues yo les diría que, que lo escuchen mucho, que lo disfruten así, hasta más no poder y que experimenten de todo, ya sea, bailarlo, cantarlo, tocarlo, este, o simplemente apreciarlo, que, que pues lo hagan ¿no? Que incluso también lo analicen o sea el, el huapango y en general la música tradicional te da mucho para, para eso ¿no? para sentirla, para, para apreciarla, para escucharla, para bailarla, para interactuar, incluso para dedicarla ¿no? o sea habemos quienes, quienes hemos dedicado, eh, eh, música tradicional que a lo mejor no es muy común, este pero, pero pues es, en realidad es muy lindo, es, es muy bonito es algo que, que no, que pues sí, no es común y que a lo mejor dentro de eso lo hace un poquito más, más bello ¿no? concebirlo de, de otros, de otras partes, desde otras perspectivas y, pues sí que lo experimenten en todos los sentidos, pues ya.
Sheyla: Pues yo les diría prácticamente que, que se salgan un poquito de la cotidianidad ¿no? porque yo al principio, eh, era así de: "No, este, yo no voy a dejar de escuchar, no sé, música pop" y todo eso, pero realmente, eh, no es hasta que escuchas pues música tradicional o huapango o así que te das cuenta que, que no, no solamente, ehm, el gusto o, o las emociones están como en una música que se toca así como, pues tranquila acá con guitarra, este, ehm, con efectos de sonido o cosas así, sino también, o sea, existe como distintas emociones y sentimientos que puedes experimentar en el son huasteco, por ejemplo, no sé un, un triunfo, la verdad es que sí te, te mete así como mucha, ehm, no sé si tristeza, este, pero pues a diferencia, no sé de un fandanguito ¿no? que, ay, que es como de: "¡Ay, si fandanguito!" y todos lo quieren bailar, todo eso, o sea que realmente se adentren a, a experimentar todas esas emociones que te transmite el son huasteco que son bastante interesantes.
Mirsa: ¿quieres hacer alguna pregunta? Tonces, sería todo de nuestra parte, muchas gracias por aceptar contactarnos y la entrevista.
Víctor y Sheyla: Gracias.
Tanya: Gracias a ustedes

