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Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
del acto comunicativo: Entrevista a Xóchitl Judith Delgado Zúñiga
Xóchitl Judith Delgado Zúñiga
Xóchitl: Pues en esa casa me llegué a quedar, a quedar varias veces y de las historias que me platicaba mi abuelo y mi abuela eran de —sobre todo mi abuela Aurora—, eran de, de una mujer que se aparecía mucho en el árbol que está aquí abajo en la Calzada Fray Juan de San Miguel. Donde está el monumento a Fray Juan de San Miguel, precisamente, hay un árbol, que ahora ya están las pipas de agua allá a la salida y hay un árbol que es viejísimo, ese es un ancestro, ese árbol, ese árbol ha existido…. Bueno, cuando mi abuelita era pequeña ese árbol ya, ya existía. A lo mejor eso mi tía ya les contó.
Pero siempre en esa parte de el árbol, mi abuelito cuando salía de trabajar, este, que venía ya caminando en la noche, en esa parte siempre encontraba una mujer. Una mujer que no pisaba, que flotaba, una mujer vestida de blanco. Y siempre la encontraba en ese punto. Y lo seguía, lo seguía, lo seguía, lo seguía en toda la subida hasta que casi llegaba a su casa. Pero siempre, siempre, siempre. Hasta que un día sí lo alcanzó. Un día sí lo alcanzó. Y, y cuando lo alcanza, a mi abuelo, le pone la mano en el hombro. Al ponerle la mano en el hombro todo lo que sintió fue un escalofrío tremendo. Mi abuelo, pues, lo que hizo fue correr.
Entonces, este, pero decían que era la muerte, eh, que era la manera en la que se manifestaba. Otros decían que no, que era un alma que estaba ahí, perdida, que se había quedado, pero a mi abuelito siempre, siempre lo seguían. Aparte mi abuelito era guapísimo, entonces siempre no sé por qué, este, eh, si no le salía una, le salía otra, pero, pero le salía justo en ese árbol, era un alma que, que estaba ahí.
No sé si actualmente siga ocurriendo el hecho de que se manifieste esa, ese espíritu de ella, pero era un espíritu muy común del que pueden encontrar muchas historias en esta, en este lado de la calle, porque ya era como parte de, de la vida, ¿no? O sea, entonces ya sabían que si después… En cuanto caía la noche, que ibas a pasar por allí, pues ya te persignabas, te encomendabas y, pero mi abuelito le sabía. Eso era de ley.
del acto comunicativo: María Salud Orobio Candelario
María Salud Orobio Candelario
Zuleyma Martinez
del acto comunicativo: La mejor universidad que existe está en la calle
Juan Carlos Smith
VÍCTOR: Ajá, ¿y a los cuántos años empezó a tocar en los establecimientos, en los mercados?
JUAN: No, eh, inicié, eh, pues cuando está uno joven, con los amigos de, de la colonia, de la cuadra, y formé mi primer grupo a los catorce años: grupo de rock. Interpretaba Creedence, Beatles, Rolling Stone, etcétera, Eric Clapton ya empezaba a sonar, mjm, Otis Redding, en fin, eh, Robert Johnson; blucistas: BB King, etcétera. Posteriormente, eh, obviamente, siempre nos exigían nuestros padres que, eh, fuéramos bien en nuestros estudios, en ese entonces, secundaria, ¿sí? Para podernos dar permiso de andar en el grupo. Entonces, pus, con buenas calificaciones y comportándose bien, pus, fui incursionándome en los grupos de rock. Estuve en el festival de Avándaro, ¿ustedes? Hasta la señorita dice “Mm, [risas]. aquí tenemos a un, a un veterano” [risas]. Me apodaban “La leyenda”.
VÍCTOR: ¿Ah sí?
del acto comunicativo: Rosa María Antonio Bartolo
Rosa María Antonio Bartolo
Alejandra Ortega, Daniel Estrada Hernández, Yotzin Nekiz Viacobo Huitrón, Zuleyma Martinez
Sofía: Y ya a la hora de la boda… ¿o qué, cómo le hacen, eh, cuando se, ya se van a casar bien?
Rosa María: Ya cuando uno se ca… oh, pues aquí es un relajo pa casarse.
Sofía: ¿Sí?
Rosa María: Sí, porque primero, este, para uno ya después casarse, aquí llevan, este, pues supuestamente ya El perdón [ajá]. El perdón, ya se le lleva fruta a los papás y pan. Lo qe ya uno considere lo justo, o lo, hasta donde alcance, dicen [mjm], económicamente. Este, dice “pus hasta aquí pude”. Y aquí ya llevan El perdón, y pus ya llevan fruta, más que nada que se acostumbra el pátano. El plátano, pan, y una pierna de puerco.
Sofía: Una pierna de puerco.
Rosa María: Mjm, a llevar El perdón. Y una vez ya haber recibido, y en este caso ya los que van a recibir El perdón preparan de comer [mjm] para todos los invitados que lleven los que llevan El perdón.
Sofía: ¿Quiénes llevan El perdón? ¿Los, del, los del, del esposo?
Rosa María: Los del novio [ajá]. Mjm, los del novio llevan El perdón a los papás de la novia. Y una vez El perdón, que ya, y ahí platican, ya sea, o otro día platican de, de cuándo van a hacer su, la boda por el civil. Porque ahí también es otro, digamos o otra fiesta más ya cuando se casan por el civil. O cuando nos casamos por el civil ya es otra fiesta también. Y ahí también tiene que hacer de comer para invitar a todos por parte de la novia como por parte del novio.
Sofía: ¿Y eso lo hace la, la de la novia, o la del...?
Rosa María: El novio.
Sofía: Ah, el novio.
Rosa María: El novio ya [mjm].
Alejandra: ¿Y en dónde se hace la boda por el civil?
Rosa María: Antes se hacía, tenía que ir hasta Tzintzuntzan a hacer por el civil. Ahora ya la jueza que está últimamente estos cinco, cuatro años, a veces sí se presta y la puedes también… Bueno, también es económicamente, ¿no? [hmm] [ajá]. Porque también está más caro. O a veces dicen “sale lo mismo”, porque en lo que tú juntas a la gente que invitastes, necesitas juntar también una lanita para ir, y otras pa regresar. Y ya ellos más o menos ya calculan si es lo que cobra la lancha en lo que va, que los lleva y los trae, o lo que cobra la jueza cuando se viene y ya aquí nomás. Muchos ya lo ven así, que es mejor que ella venga, porque pus es lo mismo lo que gastan. Porque ya toda la gente, bueno no toda la gente, pero parte de la gente se traslada para allá [mjm].
Y pus ya después del, del civil pos ya le ponen fecha o así para la fiesta por, la boda por la Iglesia.
Sofía: ¿Y se, se casan con su guanengo? O, ¿cómo? O sea, ¿cómo?
Rosa María: Este, yo me casé con el vestido tradicional [mjm]. Y muchas con su vestido.
Sofía: ¿Cuál es el vestido tradicional de aquí?
Rosa María: Aquí son las naguas, uanengo, rebozo [mjm]. Ese es el vestido tradicional.
Sofía: ¿Y cómo es lo de la boda de la Iglesia?
Rosa María: Por lo de la Iglesia, pus una vez ya terminando pus la misa y eso, pus ahí en el templo se les ofrece vino. O sea, una invitación al padrino, una invitación para… Por ejemplo los de, los papás del novio, llevan invitación para el padrino que es ya es padrino de velación, le llevan una botella pa hacerle una invitación para que venga ya acá al, a la visita a la casa del novio. Y se le lleva otro a los papás de la novia para que estos también vengan a la visita a la casa del novio [mjm]. Y una vez ya terminando todo este relajo ahí en [risas] el templo, ya, este… ah, bueno, me voy a regresar tantito. Y ahí en el templo, este, ya que termina la misa y eso, ahí se hacen ya compadres, en la iglesia: los papás del novio como los papás de la novia. O, o algún otro familiar que, que quiera hacerlos compadres a ambos [mjm]. Y ya, este, termina todo eso allá y ya se dirigen a, a la casa del padrino, que el también ofrece, a veces ofrece comida o a veces ofrece pozole. Y ya depende de, de él qué es lo que vaiga a ofrecer [mjm].
Y una vez terminando de ahí, de ahí ya van los, los invitados de la novia como los invitados de su casa del novio. Ya se juntan en esa casa. Y una vez recibiendo ese, esa invitación, pues ya, este, salen de la casa del padrino y se dirigen a la casa de la novia. Ahí es lo mismo: se les ofrece el desayuno, o sea, que es el chocolate del desayuno. Luego sigue lo que es la comida, y luego ahí se les da lo que son los regalos a la novia, o a los dos mutuamente. No, a la, en la casa de la novia se le da al novio [mjm]. O a los dos, de preferencia. Y luego ya de allá también terminan eso y luego ya se dirigen otra vez a la casa del novio, a, a pues igual: también el desayuno, la costumbre es el desayuno, la comida y todo. Y ya termina eso y ya viene otra vez, este, lo que es para, el regalo ya ahora le toca a. la novia; o a los dos, también [mjm].
Yotzin: Y ya… Perdón.
Alejandra: Bueno, ¿qué clase de regalos son? [risas]
Rosa María: Este, pus antes era regularmente casi puras cobijas [ajá]. Puras cobijas. Cuando yo me casé fueron puras cobijas. O sea que de frío no sufro en diciembre [risas]. Y ya ahora, este, pues ya han sido trastes, o sea, tinas, coladeras, platos, tazas… pus todo lo que uno ocupa en la cocina. Bueno, no todo, ¿verdad? Pero pus casi [mjm]. Parte de ello [mjm].
Alejandra: ¿Qué ibas a preguntar tú?
Yotzin: Eso [risas].
Alejandra: Ah. Bueno.
Yotzin: Sí.
Alejandra: ¿Usted se casó hace mucho?
Rosa María: Hace ya, este, doce años.
Alejandra: ¿Doce años?
Rosa María: Doce, trece años [ajá].
José Correa Casales
Berenice Araceli Granados Vázquez
Y le dio mucha muina a Porfirio Díaz, que bían agarrado las tierras a la brava. Tonces dijo Porfirio Díaz:
--Le voy a mandar un escuadrón que tengo muy bueno a Zapata, que se lo acabe a tiros áhi en Cuautla pa que no ande haciendo mal.
Se llamaba el Quinto de Oro. Y se lo manda a Zapata aquí a Cuautla, a combatir a Zapata para que no anduviera haciendo males. Pero jue al contrario. Se lo acabó Zapata aquí en Cuautla. Y dijo Porfirio Díaz:
--Luego que me tumben al Quinto de Oro, yo me largo”.
Que le mandan la razón que ya se lo había acabado Zapata aquí en Cuautla. Y que se pela Porfirio Díaz. Ya no se murió aquí, se jue a morir al extranjero. Entonces, entró fácil Madero de presidente, porque ya no tuvo contrincante. Ya se había ido Porfirio Díaz, entonces entró fácil. Todo el estado de Morelos se jue a favor de él, de Madero. Todo el estado de Puebla, todo el estado de Guerrero, y parte de Michoacán, y parte de Veracruz, todos se jueron a favor.
Lucino Luna Domínguez
BERENICE: ¿Quieres preguntar algo?
SANTIAGO: Sí, yo quería preguntarle, don Lucino, de lo que nos estaba diciendo hace rato de Los doce pares de de la representación popular, ¿eso se siguió haciendo hasta reciente o fue una tradición que se perdió ya hace mucho tiempo?
LUCINO: Los 12 pares de Francia o el Reto nace en pleno siglo XVIII porque encuentran un cristo enterrado en Olintepec, una población que está como a 8 kilómetros hacia el sur. Un campesino, al ir arando con la tierra junto a una capilla antigua, ya en ruinas, con el arado descubren un bracito. Lo descubren y ven que es un cristo, ¿verdad? La gente de aquí, imagínense en aquella época: "un cristo, un cristo". Pero ellos no tenían iglesia, dicen:
– Vamos a llevarla a la de Anenecuilco.
Entonces, los los dominicos, los frailes dominicos y la gente de aquella época con cánticos y todo, ¿verdad? se traen al cristo a nuestra iglesia y desde entonces en honor de ese cristo presentaron esa obra, "Los 12 pares de Francia" o "El Reto", [ajá] esa es la razón.
La última presentación de Los 12 pares de Francia o El Reto fue en el año de 1945, para el 46. Lo suple el famoso chinelo, ¿verdad? Ya del 46 a la fecha ya no se presenta el Los 12 pares de Francia o el Reto.

