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Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
Trío Masakali
DAFNE: ¿Y ustedes escriben sus canciones? Y si sí, ¿en qué se inspiran?
ROSA: No, la verdad es que… Bueno, de yo en lo personal no tengo ningún huapango, todavía, no hemos escrito ninguno, tampoco como trío, esperemos que pronto se pueda dar. Pero lo que se da mucho en el son huasteco es la improvisación de versos, entonces, ahí sí, sí creo que las tres hemos improvisado versos. Y, pues, lejos de, de, de inspirarnos, más bien, observamos como lo que hay en nuestro alrededor, y como son en el momento, en, en muchas fiestas, eh, particulares: que los XV años, el bautizo o reuniones a, a personas en especial. Entonces, nosotras buscamos esos detalles para poder crear un verso de acuerdo al clima, de acuerdo a la comida, de acuerdo al momento. Entonces, más bien es como, como crear, buscar elementos para, para formar las letras, ¿no?
DIANA: Y luego se da que hay, hay clientes que dicen, este, que hagamos versos para el festejado, ¿no?, para una persona en específico o en el momento luego que empiezan a ver que empezamos a improvisar, se acercan y: “versos para tal, para cual”. Entonces, a veces la premisa es la persona, entonces, debes conjugar todo y de ahí incluir a la persona para crear esos versos, es como el ingenio que cada una tenga en ese momento. Pero en sí nos basamos más sobre lo que esté pasando en el momento.
DAFNE: ¿Y cómo aprendieron a improvisar? ROSA: Pues, yo no sé [risas], no sé.
ANA: Practicando así en el momento. Hay veces que no nos sale, nos trabamos.
DIANA: Nos tardamos, también.
ANA: Se te va la idea de que ya tienes estructurado el inicio pero y cómo lo remato [mjm]
ROSA: O al revés.
ANA: O al revés.
DIANA: O hasta a veces pasa con los mismos versos ya establecidos que empezamos a cantar y luego estamos en lo que la otra contesta [¿cómo va?], ¿no? Así pasa [mjm].
DAFNE: Y cuando tienen sus presentaciones, ¿cómo escogen su repertorio?
ROSA: Pues, tenemos como siempre un, un repertorio, ¿no? Ya, ya, ya establecido. Pero sí, siempre tratamos de complacer al, a las personas que nos, que nos piden algún son huasteco en especial, algún huapango. Entonces, la verdad es que como equipo tratamos así de, de lograr que, que aquel que nos pide la canción esté satisfecho, o aquel que nos pide el huapango. Y si no nos lo sabemos, siempre lo mencionamos porque precisamente, ¿no?, para nosotras es un reto que al momento digan como: “¿cómo va? Ah sí, pus órale”, con tal de complacer a las personas o nos piden otros huapangos, otros sones que a lo mejor no teníamos pensado tocar pero sí nos lo sabemos. Pero, entonces, pues sí, casi siempre se basa en eso nuestra, nuestra presentación: en tener un repertorio como base pero siempre sale. Se, se mueve porque, pues, tocamos, tratamos de complacer siempre a las personas para las cuales estamos tocando.
Arturo García
LAURA: ¿Y tú crees que la música se pueda preservar en las calles?
ARTURO: Sí, claro, pues ahí están la danza de los viejitos, ahorita, están aquí en, en Morelia, están la, las músicas regionales que también escuchábamos hace poquito que salimos a tocar en el desayuno, y, y lo que nosotros tocábamos, y había otro guitarrista que tocaba blues también ahí. Sí, ellos, pues preservan, ¿no?, y, y, y eso, aunque nada más estés pasando, se te quedan esas notas, y tal vez ya las conozcas o después las vuelvas a escuchar y digas: “Ah, eso me recuerda a algo”, y así, tal vez en el subconsciente, pero, pero mucha gente sí le interesa la música, eh, un, un genuino interés por investigar un poquito más, por saber, ¿no?, el nombre de la canción, quién es el autor o dónde la escuchó, en fin. Hay, hay, no sólo la música como las notas, sino toda esa historia que hay atrás de la música, es, es, eh, yo creo que sí, tocarla en la calle hace que se preserve y, y se difunda.
LAURA: ¿Entonces, si se puede preservar, por qué la necesidad de tener un disco, o sea, actualmente, cuál, por qué crees que sea también necesario, tanto tocar, o sea…?
ARTURO: Pues nos lo piden. Es que también es muy efímero lo de la calle, ¿no?, es así como, como, eh, solo un instante, ¿no? y ¡pum!, después ya, se pierde; tener el disco o tener el link de Spotify, pues ya, ya nos hace poderla escuchar en cualquier momento, ¿no? [LAURA] Y a bastantes personas sí les ha gustado, y piensan: “Bueno, pues me gustaría volverlos a escuchar”, pero si estamos aquí, un fin de semana en Morelia, es poco probable que nos vuelvan a escuchar.
Alejandro Mariano Pico Rdoríguez
La noche va tejiendo telarañas
sobre camas con los juegos del amor.
Los cuerpos se entretejen en marañas
del ensueño de caricias sin pudor.
Cicatrices en la espalda y en el alma
son el precio si cometes un error.
Los cuerpos se entretejen en marañas
del ensueño de caricias sin pudor.
La noche va tejiendo telarañas
sobre camas con los juegos del amor.
La noche se confunde en tu mirada
como el hada que se esfuma al despertar.
La noche con la lluvia es la tristeza de este blues
cuando busco y tú no estás.
Soy la noche, soy los cuerpos, las marañas,
soy los besos, las caricias y soy más.
La noche es una caja de sorpresas,
cazadores contra presas, es normal.
El chiste es que no pierdas la certeza
del papel, de la escopeta o animal.
La vida se convierte en la ruleta
y la suerte no siempre te hará ganar.
El chiste es que no pierdas la certeza
del papel, de la escopeta o animal.
Soy la noche, telarañas y sorpresas,
soy la vida, soy amor y a veces más.
Soy la noche, soy la luna y las miradas,
soy la presa el cazador y siempre más.
Demetria Antonio Guzmán
Ya, ni digo yo, tantas años ya que estuvimos ya y si nos, si nos robaron allá donde íbamos a vender las akúmaras o las pescados o así. Porque nosotros comerciábamos más antes [ajá] con mi esposo, íbamos a Paracho, a Cherán, a allá pues por sierra. Comerciábamos nosotros, llevábamos akúmaras así de cajas, de chiquihuites, llevábamos nosotros, kuiripos de costales, así llevábamos. Por eso nosotros compramos este terrenito que teníamos allá y otro comprábamos ahí. Yo pienso pues eso ya y le dicía yo a mi esposo:
--Siquiera pa mis hijos.
Pero como ellos pues ya también ya no están aquí, ya, ya nosotros nomás. Ya le digo:
--Ya ora, ya ora sí ya. Ni nos quitó o ni nos dijeron tantito o no nos dice tantito “nosotros vamos a aprovechar lo que ustedes trabajaron”, pues ya ni modo. Si ya no van a venir porque ya no, ya ni modo. Y si vamos a venir pos ya, qué bueno, que mis hijos van a estar aquí conmigo. Y si mis hijos van a decir:
--No, pos nosotros estamos a gusto aquí ya.
Porque eso dicen pues ya, que la nuera están a gusto allá, porque no hacen tortilla, porque no hacen. Yo le digo:
--Porque son flojas [pues sí]. Porque no quieren hacer nada, por eso le gustan allá.
Y ya, ya así le digo yo a mis hijos pues ya también:
--Porque son flojas sus esposas, por eso viven allá. Ya hiio, ya siquiera que van a vivir cuando yo voy a morir. Y nos van a enterrar y no lo van a dejar, y no me van a dejar, siempre nos van a ver.
Les digo yo. Y me dice mi este pues, don Delfino:
--¡Qué, que si orita no nos vienen a ver menos ya cuando vamos a morir!
Ya ni modo pues ya, al cabo yo voy a estar ya muerta ya ni lo voy a saber ya. Así estamos ya.
del acto comunicativo: Antonio Soriano Maldonado y Felipa de Soriano
del acto comunicativo: José Melitón Guzmán Menocal
José Melitón Guzmán Menocal
Yo a veces así le pongo la comparación: todo lo que es el agua, pus cuando nosotros los sacamos, como por ejemplo, especies pues del agua, cuando nosotros lo sacamos pus se mueren, se mueren , que ellos no son pues de acá de de de la tierra, ellos son del agua. Y cuando nosotros nos toca de a veces ahí por algún descuido también nos ahogamos porque no somos de allá, somos de acá de la tierra. Sí y eso es lo que a veces pues uno les llama pues la atención pero pues por más que uno les llama la atención, pus cuando un hijo siempre pus pone atención o guarda pues ese consejo, no, siempre: “Tda no, voy un rato y ahorita regreso” pero ese, ese regreso pus ya andando allá pus no falta quien te encuentre, un amigo o entre mismo los de aquí y ya “tda vente vamos a tomar un refresco y órale”.

