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Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
del acto comunicativo: "Cantando en los camiones, ya cualquier cosa la puedes hacer"
Tony Silva
LAURA: ¿De dónde es?
TONY: De Veracruz [ah], ey. Ya ve que nadien es profeta en su tierra [risas]
LAURA: ¿Y usted anda por toda la República y Estados Unidos?
TONY: Este, pus no tanto, por, por la parte sur desde Mérida, Cam…, Campeche, este, Oaxaca, eh, Puebla, el D.F., parte, porque el DF mis respetos [RISAS], me pierdo. Y ahorita pues vine a caer aquí, pero en el otro lado también anduve trabajando con el Alacrán de Durango, ajá, y traíamos de compañera también a Alicia González, de Código Fama [mm]. Y sí, andábamos ahí echándole rola.
VÍCTOR: ¿Y usted acá está viviendo un rato o? TONY: Eh, ya tengo, voy para doce años [¿doce años aquí?], ya me hice moreliano [eso es todo], ya me casé acá [ah, se casó, tiene familia], ya, ya [ah, qué bueno]. Y de esto me vivo, cantando [no, pus qué bonito], ey.
del acto comunicativo: Primera entrevista a Pedro Cerano Pozar
Pedro Cerano Pozar
Adela Rascón Rojas, Ana Georgina Alanís Nuñez, Diego Roberto Vargas Vázquez, Tzitziki Jaimes
del acto comunicativo: Relato mítico 9 [Algo sobrenatural]
Elsa Aparicio Morales
Suzette Selena García San Luis
Le digo que mi papá era basquetbolista, echaban sus retas o hacían concursos en el pueblo, y que mi papá sintió que se estaba ahogando, pero mi papá dice que sintió una fuerza extraña en las canchas. Y cuando él pasó cercas de alguien, que fue cuando le pasó eso.
Pues yo era una niña y yo me acuerdo que fueron a llamar a una persona de ahí, de otro lado, que sabía. Pero pues allí, como no hay médicos, esa señora como que le chupó el estómago y le sacó así como vidrios. A mí se me hacía increíble.
Yo desde que le veía los ojos negros a la señora —yo era una niña—, yo le tenía miedo. Desde ahí mi papá nunca se enfermó de eso. […] A mí se me hacía increíble, pues ahora que ya estoy más grande y que comprendo, digo: ¿cómo mi papá traía eso? […] ¿O cómo ella los pudo sacar sin que se cortará?
María Jesús Hernández Barrera
De ahí agarré mi enfermedad de los bronquios [mjm], mjm, porque, este, estabas lavando en el mero rayo del sol porque no hay una sombra ni nada [mmm] y estar lavando todo el día. Rápido hay que lavar y “andele niños ayuden a tender” y “andele niños”, yo ponía a Manuel y a Paco que me ayudaran a desmugrar y ponía a Polo que me ayudara a tender, bien chiquito mi hijo, porque lavaba ajeno [mmm]. Entonces tenía que hacer tortillas ajenas, lavaba ajeno y darle de comer a mis cinco hijos que tenía. Entonces, pues, “rápido, que ya acabamos. Ándele hijos, a bañarse, rápidito. Báñense y ya yo… hay que bañarnos pa no irnos sucios ni mojada yo”. Entons estás todo el día en el sol y te bañas de carrera. Si me metía al agua, a mi me gustaba mucho nadar [mjm]. Si me metía al agua pero no, como que nomás te descoldas porque estás todo el cuerpo caliente, te bañas y amonos. Y otra vuelta al sol todo el camino en casa, ya ves que hay tres casitas como a un kilómetro.
Daniel: Y venía para acá.
María: Ajá. Entonces, este, me enfermé un día de gripa y nos fuimos temprano con Celia, mi amiga [mjm]. No pus tempranito pa venir a hacer de comer pronto. Dice:
– ¿Qué vas a hacer?
Le digo:
–No tengo que, pero a lo mejor mato un pollo.
Como tenía muchos animales. Tenía guajolotes, patos, pollos, tenía de todo. Yo nunca compraba huevo, yo siempre de los que tenían los animales. Entonces me dice:
– No, hay que matar un pollo pa hacer un caldito.
–Ándale pues, amonos temprano.
Áhi vamos a la agüita, pero yo eché a remojar toda mi ropa y me puse a lavar, pero Celia veía que yo me hacía así. Dice que me hacía así. Estaba lavando y me hacía así. Me dice:
– ¿Qué tienes, pues? Hombre, te vas a caer al baño– le decíamos el baño [mjm]–. Te vas a caer al baño, ¿qué, qué tienes?, –y dice– yo no sé nadar –dice– si te caes te vas a ahogar porque yo no sé nadar.
Y no había nadie, ese día no fue nada de gente, no, ni una gente [mjm]. Y ton le dije yo:
–No sé, como que tengo frío. Préstame un suéter.
Y dijo:
–Pos a lo mejor, yo también –dije.
Entonces dice:
– A ver. –Y se para y me dice– Nombre, tienes mucha calentura, tienes mucha calentura –dice– quítate porque si te caes te me vas a ahogar y yo no voy a poder sacarte. No hay nadie. –Y dice– Pus yo lavo tu ropa. Lavo la mía y lavo la tuya –dice– aquí anque rapidito. –Dice– Mejor ve acuéstate un ratito. No, yo me sentía mareada, mareada, pero así me sentía mal. Dolorazo de cabeza y… pero voy y me siento. No había nada seco, teníamos todo mojado. Pues voy y me recosté abajo de una mata de iondire, que es como huizache [mjm]. Entonces, este, pero había pasto fresco y luego la laguna estaba cerca, se venía la briza de la laguna, y luego el pasto fresco me pegó pulmonía, me pegó pulmonía. Entonces ya cuando acabó llegó ya mis chiquillos de la escuela y fueron a encontrarme con la ropa. Ya me vieron bien mala, le dije:
– Vayan aquí a Pancho Villa. Subanse aquí por el cerro, díganle a Nati que me mande unas aspirinas y un agua o a ver que –le dije- porque me siento mal.
Ya fueron a case Cuca Reyes pero tenía tiendita y atravesaron el cerro, y no me lo tomé. Ya dijo Celia:
–Pues amonos, hijos. Llevense ustedes la ropa. Entre todos, hasta Rey, el de Chucha nos ayudó y ya Celia con la de ella. Ya cuál hacer todo, cuál hacer comida, ya no. Ya se adelantó uno de mis chiquillos a decirle a su papá y ya mi papá tenía, ya cuando mi esposo fue a encontrarme, ya mi papá tenía una camioneta aquí que había ido a buscar para llevarme al doctor. Ya era pulmonía y de allí ya no quedé bien [ya]. Ya de ahí ya no quedé bien, ya estoy mal de mis pulmones, también ya tanto humo de hacer tantas tortillas en la lumbre [mjm, le afectó], quedé mal de mis pulmones y apenas me da gripita y luego me da, este, como pulmonía, o sea que no me da bien la pulmonía, ya he estado internada de eso, pero según los doctores que es principio de pulmonía y pos “hay que rápido internarla”, que “hay que poner oxígeno”. Orita hace poquito me dió, me duré como tres semanas encerrada que no querían que saliera ni al patio, porque empecé con gripa y como no hay a quién le pido. Pos andaba vuelta y vuelta en la clinica y que no había medicina, con eso que no hay medicina [así cómo]. No hay medicina aunque la doctora quiera, anda buscando y pidiéndoles pero no hay. Si, pus ándenle que atrasó mi pulmón.
Daniel: Ay no, está feo eso.
María: Sí.
Isaías Manuel Manrique Zapata
Berenice Araceli Granados Vázquez
BERENICE: ¿Su mamá fue educada por, por su abuela? O sea, sí, por su madre.
ISAÍAS: Mi mamá, por, sí.
BERENICE: Sí, fue criada por su madre.
ISAÍAS: Sí, por Petra Portillo Torres. [mjm] Sí, ya en el 19, cuando es el asesinato allá en Chinameca, [ajá] pues todavía andan, de ahí me parece que están en el Distrito Federal, [ajá] con unos, unos parientes que se dedican al comercio. Ya cuando la cosa está en calma, ya regresan aquí a, a Cuautla. [Regresan aquí] Aquí viven en diferentes rumbos de la ciudad, hasta llegar a esta propiedad. [mjm] Sí, así es.
BERENICE: ¿Y anécdotas que le contara, bueno, su abuela a usted o...? ¿Usted conoció a su abuela?
ISAÍAS: ¿A Emiliano? [no] ¿A mi abuela? [ajá] Sí, [sí] cómo no, sí. Sí, sí.
BERENICE: ¿Y algunas cosas que le platicara de Emiliano?
ISAÍAS: Bueno, ella cuando se refería a él, [ajá] a Emiliano, pues decía que era una persona sencilla,[ajá] que era una persona de buenos, de buenos sentimientos. [mjm] No era altanero, no era, no era grosero. Y que siempre cuando estaban, ahora sí que en paz, o había, había una, no precisamente fiesta, sino una comida, [mjm] una comida, él le decía a su, a su Estado Mayor, a sus ayudantes, a sus secretarios:
– Denle de comer a la gente, a todos.
Porque le llevaban... [mjm]
– No, no, no, primero ellos. Y ya para el final yo. [mjm]
Así era esa. Y que era, pues era, que no era feo pues. [ajá] No era feo, les gustaba, les gustaba pues [a las mujeres] a las mujeres. [mjm]
Y también hay otro detalle, ese me lo contó a mi mamá, que una ocasión, estando ella, se puso mala, estando mi mamá mala, y no estaba el General. Sino buscaron a un doctor, que ese doctor, con el tiempo, llega a ser Gobernador del Estado de México, don Gustavo Baz. Entonces era un doctor, [ajá] yo creo que apenas, era como, que no termina pues la carrera, como pasante [pasante, ajá], algo así. Y lo localizan y lo traen. Y este, pues el doctor, pues ahora sí que, trajo la medicina que consiguió. Y el General le dijo que si no se aliviaba en un término, tal vez una noche o que otro día ya estuviera sana, pues la iba a pasar mal. En esa época acostumbraban a colgar a la gente. [mjm] Y, afortunadamente, la medicina que le suministraron a mi mamá, [mjm] pues surtió efecto y a otro día, ya bien, entonces ya no pasó nada. [mjm] Bueno, mejor dicho, no le pasó nada a él. [Sí, sí] Sí, sí. Ya, este, ya le platicaron, ya lo dejaron que se fuera, ¿no? [risas], que siguiera sus actividades normales.[ajá]
BERENICE: Ay, no. ¿Y algún otro tipo de anécdota sobre Emiliano, ese lado como más humano, quizás?
ISAÍAS: Pues... [No] Pues no, no, no, casi no. Sí, porque ella estaba, pues, muy pequeña. [ajá] No, ni... vagamente lo, lo recordaba.
BERENICE: ¿Y su abuela Petra cómo era?
ISAÍAS: Era alta. [alta, ajá] Sería, yo creo que como de uno... como de 1.73 [cm], más o menos. [Era muy alta] Blanca y de ojos... [verde] Azul, entre... azul pálido y verdecitos, porque no eran azules, ni tampoco eran verdes. Eran así, medio claritos, [ajá] medio raros. [ajá]
BERENICE: ¿Y de carácter?
ISAÍAS: De carácter, era muy reservada,[ajá] muy reservada. No, que hubiéramos estado, bueno, en este tiempo, me hubiera yo, ora así que... sacado, como se dice modernamente, sacado muchas cosas. Pero ella sí que, de vez en cuando, pues se ponía a platicar, pero así un ratito. [ajá] Era muy reservada.
Y las personas, cuando ellos están aquí en la feria, 11 de marzo del 11, se van a Villa y inician, o... Inician este, que está todavía Pablo Torres Burgos [ajá] al frente, inician su... pues ya, ya se levantan en armas, su grito de rebelión. La montaña y hacen como, su cabalgata rumbo hacia Cocutla, hacia aquel rumbo. [mjm] Ni las mamás, ni las hermanas, ni las esposas, ni los hijos, de todos ellos, sabían, porque era gente muy reservada. No como ahora, no, ahora ya. [ajá] No, ya lo saben todos. Sí, eso, eso también indica de... de la precaución que tuvieron de no comentárselos a nadie. [mjm] Solamente ellos sabían. Como eso ya fue de noche, calculo que ha de haber sido como 11 de la noche. Cuando van pasando, mira ahí va el tío fulano, ahí va el esposo de cierta persona. Ya los iban identificando, [mjm] pero no supieron hasta ese momento. Entonces, persona de... de gente pues de... que arriesgaron. Bueno, es que sabían que arriesgaban la vida. [Sí] Eso también. [Sí, sí] Y la época, ¿no?, pues no había teléfono, no había... no había una comunicación tan rápida como ahora. [mjm] Pero pues, de cualquier manera, fueron muy, este, muy parcos, muy reservados, en que no le comentaron a nadie.[mjm] Y pues eso ayudó a que su rebelión, [mjm] pues, fuera progresando poco a poco.[mjm] También le decían a mi abuela, dice, mira, ellos al principio, uno que otro llevaba un... una... un rifle, o alguien que tenía una pistola. [mjm] Pero el Ejercito se fue armando de las avanzadas [ajá] que les hacían a los federales, o donde había policía municipal también, [mjm] se los llevaban al armamento. Y hubo lugares en que obtuvieron, pues, mucho, mucho rifle, caballada, polvo, las revólveres, pero poco a poco se fueron... Y nunca se comprometieron con ningún gobierno extranjero. Hubo varias entrevistas [ah sí] con el señor West en Tlaltizapán, [mjm] con otros. Estuvo, más o menos tengo detectado como 5 o 6 [mjm] extranjeros, ingleses, americanos. [mjm] Y siempre les decía el porqué era su lucha y quiénes eran los culpables de esa lucha.
Y al final, no...
– Díganle al señor Carranza, nosotros no. Él es el que está propiciando todo. [mjm] Él es el que ve las cosas de un modo.
Y muy, este... ladinamente, se hace llamar, el primer jefe constitucional, para ya después ser presidente de la república. [Sí] Ya premeditado, ya bien. [mjm] Luego, hace una ley, la ley agraria el 6 de enero; cuando el 15, Emiliano, Plan de Ayala, 28 de noviembre del 11. O sea, Emiliano fue antes. [Fue antes, claro]
del acto comunicativo: Entrevista a Angelina Hernández Flores
Angelina Hernández Flores
Daniel Estrada Hernández
DANIEL: ¿Y en la noche no les pasaba nada?
ANGELINA: Em… eran muchos mitos, muchas leyendas de espantos. Eh, era bonito, porque, el, en ese tiempo los papás tenían tiempo para los hijos lo que ahora los papás tenemos tiempo para la televisión [mjm], ¿Sí?, o para el celular, menos para los hijos [risas]. Desafortunadamente eso es lo que pasa [se cambió], sí, pero, por ejemplo, nosotros en familia, eh, nos reuníamos por las noches y mi mamá nos contaba, mmm, ya, ya de ese tiempo venían los cuentos de las Mil y una noches, mjm. Este, y nos contaba esas historias, fabulas, ella nos leía, nos cantaba, lo que ahora nosotros ya no, ya no tenemos ese tiempo, esa curiosidad por dedicarle a los hijos [mjm]. ¿Cómo ves?

