Inicio
Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
del acto comunicativo: Primera entrevista a Pedro Cerano Pozar
Pedro Cerano Pozar
Adela Rascón Rojas, Ana Georgina Alanís Nuñez, Diego Roberto Vargas Vázquez, Tzitziki Jaimes
Georgina: ¿Y, y eso de dónde lo sacó usted o cómo lo aprendió?, ¿o usted se lo inventa o…?
Pedro: Mira, ira, había un tío [ajá], se llamaba Eusebio [mjm]. Una vez me dijo que le ayudara yo con la escritura. Él era, pues, maestro también, eran los maestros antiguos. Entonces, yo, yo escribí todo lo que es un libro, un cuaderno para toda la pastorela, y yo ahí grabé, ahí aprendí, y posteriormente, pues, ya me invitaban a mí, ya, siempre me invitaba casi todos los años, todos los años. Hay otros maestros también, y este, sí, sí nos invitan, pues, cuando hay tres cargueros, porque son tres niños [mjm], siempre me invitan. Una vez fui a Patamban, también me invitaron [mm] a enseñar ahí, pues, a la pastorela y le gustó mucho también, le gustó mucho. Nomás que ahorita ya la chavalada no entiende, no queren ya portarse bien [mm], pues uno les dice:
—Mira, no, no anden así, no.
No, ya no entienden, anteriormente sí, lo que uno les decía, hacían. Ahora ya, ya la muchachada ya no, más bien se ponen a platicar acá y uno acá, pues, enseñando [mm]. Porque yo desde, en octubre, noviembre, empiezo a dar el ensaye a todos, porque son, pues, hartos. En primer lugar, los rancheros son los que no pueden aprender cantos, relatos sí aprenden, pero cantos no lo pueden corregir, no se pueden, no se pueden enseñar. Uno canta por acá con otra voz, otro por acá y ahí tiene que, que cotejarlos uno bien, bien. No, y es una lata pues, es una lata, sí, sí es enfadoso, pues.
del acto comunicativo: Antonio Soriano Maldonado y Felipa de Soriano
ANTONIO: Pero dicen que se levantó porque los hacendados los maltrataban mucho cuando iban al campo. [mjm]
FELIPA: Estaban trabajando en el campo.
ANTONIO: Y los maltrataban mucho los hacendados. [ajá]
FELIPA: Trabajaban de sol a sol y sin derecho a jornal nada más. Creo que iban a las tiendas y ahí les daban lo que necesitaban para comer, pero dinero no les daban. [mjm] De hecho hay una canción que habla de eso, que se llama El Barzón, creo se llama. [Sí] Por ahí va. Sí la han escuchado, ¿no? [Sí, sí] Que habla de eso también. [mjm] Que trabaja para puro comer y dinero nada. [Sí] Para puro desquitar la comida. [mjm] Les daban de comer, pero los maltrataban mucho en el campo. Bueno, les pegaban pues con las, latigazos. [mjm]
– ¡A trabajar!
Quizá por eso les dio coraje, ¿verdad? [Sí] Veía todo eso ahí. [mjm]
ANTONIO: No le gustó las injusticias que hacían.
FELIPA: Que hacían a la gente. Cometían, pues, los hacendados. [Sí] Los españoles.
BERENICE: Puro español.
ANTONIO: Y ya empezó a juntar gente y lo siguieron. [mjm] Y se armó la Revolución.
Ana Zarina Palafox Méndez
MIRSA: Entonces, usted diría que, bueno, ¿tú dirías que la, pus la música, la improvisación ha formado como una parte muy, muy importante de tu identidad como, pus, como persona en todo lo que has desarrollado en tu vida?
ANA: Mi identidad como persona. Yo simplemente no me puedo pensar sin la música, ¿sí?, porque si bien todavía no aprendía tocar antes de los siete años, pus ya ponía la música que yo quería en el tocadiscos, ¿no?. Entonces, y ya formaba parte, digo, mi sentimiento de apapacho en la casa, lo que para otros puede ser un guiso de la abuelita o algo así, pues era poderme dormir cuando tenían mis papás tenían reunión en la sala y yo estar oyendo la música a lo lejos, ¿no?, el tango sobre todo, y es parte de un cobijo. La música para mí es como un cobijo, como si fuera una protección contra lo feo del mundo y que si la música está, no hay problema, o puede haber problema pero no me toca. ¿No sé si me explico? Y hasta la fecha, ¿no?
Amadeo Cárdenas
Berenice Araceli Granados Vázquez
Pero, mientras, la hacienda se inauguró en mil novecientos ocho [mjm]. Tenía el letrero el mo... el obelisco ese [ajá], tenía el letrero, la: mil noveciento ocho. Pero ese letrero se lo borraron los revolucionarios a balazos de un cerro que está ahí que le dicen La Cucaracha [mjm]. Todos borrándole el... probando el pulso, a ver qué tal. Tiene de por el lado, de por el lado de allá, del oriente, digo del poniente, tiene un cañonazo. Tiene un agujero así [mjm]. Ese se lo pegó, este, un artillero que traía Zapata de un cerro que se llama Cerro del Gallo, de allá. Le dijo Zapata:
--A ver que tan bueno eres. A ver, ponle un cañonazo a la chimenea de la hacienda de Chinameca.
En el centro le puso el cañonazo. Un agujero así, donde cabía uno pa sacar la cabeza [risas]. La chimenea tiene, este, escaleras, todo hasta arriba [mjm], tiene como cerca de treinta y ocho, cuarenta metros de altura.
Berenice: Mire.
Amadeo: La chimenea [mjm]. Yo todavía, eh, anduve ahí jugando de chico, en los túneles que tenía. Hay una que está así viendo como alberca, que era ahí las centrífugas donde estaban las, las... onde hervían las mieles y todo eso [mjm]. Y había un túnel que de iba allí, en vez de que se fuera el humo pa acá encima, se iba el humo en un túnel y salía por la chimenea. Trabajó tan poco la hacienda que ni siquiera se humeó mucho la chimenea [mjm]. Matan a Zapata en, el... en mil novecientos diez [mjm], once, el once de abril de mil novecientos diez, la hacienda se inaugura dos años o tres antes [mjm], este, y ahí se acaba todo. A raíz que...
Gregorio Campos (padre)
Desconocido: Buenas tardes
Berenice: Hola buenas tardes
Santiago y Gregorio: Buenas tardes
Gregorio: Sí, antes cuando nosotros echábamos hortaliza, este, escarbábamos para hacer pozo para sacar agua [mjm] y encontrábamos ahí esqueletos, de los difuntos [ajá] de ese tiempo se, ahí pues este lo enterraron, [mjm] y, pues eh, como no vivía nadien ellos son nomás los que vivían. Entonces, ese templo, era un cuartel de ellos, de los soldados, [mjm] ese templo era todo este, para allá todo este, eh, la, el templo con el de, este, que ora es cabaña, [ah, ajá] sí, es, ahí era cuartel, [mjm] por eso este, pues duró un tiempo, duró un tiempo, y, este, como te dijiera, lo dejaron, lo dejaron ya, [mjm] ya ves por un tiempo, dejaron.

