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Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
del acto comunicativo: "Al momento de ellos ir caminando, nosotros íbamos haciendo un sonido"
del acto comunicativo: "La música siempre, siempre estuvo allí para aliviarme"
César Hernández Elizondo
VÍCTOR: César, eh, ¿tienes planeado dejar las, las calles?
CÉSAR: Sí, sí, la verdad sí es un, sí, o sea, tiene su encanto, ¿no?, la neta tiene su encanto tocar en la calle y, pero tiene más encanto cuando, cuando andas rolando, o sea, te estás un rato en una ciudad, o sea, yo no lo he hecho, como tal, pero si me, si, si, si yo me viera de aquí para adelante, dándole en la calle así, todo el tiempo así, que fuera mi modo de vida, pus a mí sí me gustaría hasta irme de continente, ¿no?, o sea, con irme de viaje, o sea, yo sé que el instrumento funciona donde te pares. Hay banda que se, se han ido a Francia, y a tocar a la calle, wey, o sea, pus, pus se an…, andan, andan rolando, ¿no?, y les va mejor por allá, porque llevan música mexicana, porque, pues equis, ¿no?, o te ven morenito y pues ya [risas], ya la armaste, quién sabe, ¿no?
Este, pero, pues sí, ¿no?, o sea, a mí me gustaría, este, pus en algún momento hacer mi propia música, tal vez, mira, la, la calle es, es bien chida porque, pues la neta áhi tienes al, al, un público de todo, de, con todas las características, ¿no?, o sea, ahí no hay, no, tú no eli..., tú no eliges a tu público, tú sales y pus, pus ora sí que quien, a quien te encuentres. Y para mí también ha sido un canal de, o sea, yo, yo lo veo así, a largo plazo, como un canal de, pus de promoción, ¿no?, o sea, ya viéndolo desde un punto de vista así, como de publicidad y demás, pues la calle es el punto. Te sales y, o sea, pero salirme en algún punto ya con mi trabajo, o sea, salir a difundir ya, no sé tal vez sean canciones o tal vez sean composiciones instrumentales o no sé, no sé, la neta pus todavía no, no llego a ese punto, ¿no? Pero pus por lo pronto, pus, pus a se…, se…., ahorita, eh, bueno, de un tiempo para acá, me, me he estado enfoca…, o sea, me he estado enfocando en escuchar jazz, o sea, el, el, el género, ¿no?, el estilo, y, porque tiene, o sea, es, es un mundo, ¿no?, así como la música clásica, pus el jazz tiene su, su propio, sus propios criterios, ¿no?, de ejecución y de, de estilo, de, de cómo debe de sonar. Y entonces pues, pues escuchando a músicos de jazz, pues como que ultimamente me ha llamado eso, ¿no?, o sea, digo, si, si me voy a dedicar a tocar el, el saxofón en, es este caso, este, pues a mí me gustaría improvisar chido, o sea, llegar a un buen nivel de, de improvisación. Pues igual, pues yo no, o sea, no he tenido maestro de, que me diga: “No pus, puedes hacer esto”, pero pues ya con Internet, ahí tienes a los mejores maestros de, del mundo, ¿no?, y pus ya no más es cosa de, de, de dedicarle el tiempo, o sea, de estar constantemente escu…, montando repertorio, aunque sea repertorio ya hecho, o sea, que sea música ya, ya elaborada, pero en la, en la cuestión de la improvisación, pues ya, ya de…, ya te vales de, de, de tu imaginación, de tu técnica, de tu, de, de lo que tú tienes, ¿no?, y, eh, pus esa parte también está, está padre, poder, poder como que transitar por, por varios, por varios puntos, ¿no?, de la música. O sea, yo de chavillo, me gustaba el rock en español, y tocaba rolas de Caifanes, de Maldita Vecindad, así de esa, esa, esa música, ¿no? De ya más, pues sí ya más, más adulto, pues cono..., descubrí la música clásica y me clavé un rato, ¿no?, que es…, años, se puede, te puedo hablar de años, de años, este, eh, escuchando música clásica y co…, y conociendo, y también hubo un tiempo así, como tres años que cada, cada viernes yo me iba a Bellas Artes a escuchar un concierto, de la Sinfónica o de lo que hubiera, y pus también fue, fu…, como parte de, y esa fue una formación que yo me di, o sea, nadie me decía: “Tienes que ir”, ¿no?, yo decía: “Pus no tengo nada que hacer, pus voy y me clavo”. Ya, a veces hasta me quedaba jetón, ¿no?, pero yo iba [risas]. Y pues no sé, qué, qué más. ¿Con eso está chido?
LAURA: Está más que chido, gracias.
CÉSAR: Va
VÍCTOR: Muchas gracias. Qué rifado.
LAURA: No manches...
del acto comunicativo: Diega López Rivas
Diega López Rivas
Berenice Araceli Granados Vázquez
Y no, y ora una, una leyenda bien chistosa, ¿verdad? Pero eso ya fueron, este, cuentos, que dicen que... ¿No le platicaron que dicen que era un niño que tenía una pareja?
Berenice: Sí, pero no, no me lo platicaron bien...
Diega: Que era una pareja que nació ese niño. Pero que ellos querían que lo bautizara una gente rica, no pobre (bueno yo así nos contaron la leyenda del Choco). Y que, este, por fin hasta que le buscaron una pareja con dinero que lo llevaran a bautizar [mjm]. Pues sí es más largo, ¿no?, pero yo le voy a contar más... Y que ya cuando lo llevaban a bautizar (ya ve que era de un pueblo a otro, ¿no?), que, este, lo llevaba cargando la madrina ya con su ropón y con su rebozo o... y que iban pasando por un puente [mjm] y que ahí el niño habló, que le dijo:
--Madrina, ya tengo dientes. Madrina ya tengo dientes [risas].
Y que entonces la señora se espantó, y que el niño se le fue de los brazos y se aventó al río.
Corrieron pa salir del puente, y ahí estaba el río [ajá]. Ajá, y que la señora se espantó:
--Madrina ya tengo dientes.
¡Pum!, se avienta al río [ajá]. Y se fue. Y ellos quedaron espantados, tanto los padres como los padrinos, que porque era El Choco.
Berenice: Ya, ya [risas].
Diega: Pero eso ya fueron cuentitos que le contaron a uno, ¿no? [ajá]. Porque pues antes no había televisión, no había radio. Pues los tíos o la hermana mayor se ponían a platicarle cuentos... que La Llorona, que El Choco...
del acto comunicativo: Entrevista con Antonio Morales Reyes
Antonio Morales Reyes
Luz Margarita Zúñiga Virrueta
Lucía Yunuen: ¿Ustedes tienen alguna pregunta? [Risa]
Karla Varela: Y, bueno, es que dice que, por ejemplo, cuando vió al conejo usted lo relacionó como una, una señal divina, como una señal divina, más de Dios a diferencia de las anteriores que nos contó [mjm]. Entonces, por ejemplo, eh, el perro que usted vio cuando escuchó a su hijo llorar, ¿usted diría que es como un demonio?
Luz Margarita: ¿El niño?
Karla Varela: No, al perro
Luz Margarita: Sí, ya cuando fui, porque yo soy una, soy muy analítica yo [mm]. Nunca y, y yo visualizo antes de dormir, lo visualizo. O estoy dormida y de repente veo un animal vene…, venenoso, porque así me la pasé en un puro tejadito que ni tengo, ni tengo escrituras aquí y toda la vida he vivido aquí, no tengo escrituras porque es, es área del Parque, de allá, este, del viejo barrio de allá. Por eso se llama aquí de la Quinta. Entonces aquí, aquí me, aquí nos dieron a todos este predio, un pedacito, porque no teníamos dónde vivir. Y aquí me dieron también a mí un pedacito y aquí toda.
Y, este, y todas estas zonas de aquí que hay. Y ese lado que aquí en, este, ¿cómo te diré?Aquí vivía el Demonio. De hecho está la historia y todo, cuenta la historia y los versos también de que ahorita, ¿qué versos están?, pero no saben la verdad de, de la historia. Este, eh, aquí habitó muchísimo el Diablo y para, para, para derrotarlo tuvo que venir un fraile, que por eso se llama, por eso se llama fray Juan de San Miguel, porque él vino de España a, a, a, a sacar al Demonio, a sacarlo porque no, no quería dejar aquí. Cerró, este, secó los manantiales [mjm], los secó. Y a eso vino él, todo eso es una historia, hermosísima, que deben de contar y todo. Y cuentan ahorita que, que no va de saber.
En ese tiempo cuando yo era niña había un señor, un señor viejito que, que, inclusive hacía volantes, todo lo vendía. Cómo, cómo era la realidad de la historia del Parque Nacional.
Lucía Yunuen: ¿Y usted se acuerda de la historia?
Luz Margarita: Pues, mira, yo orita, mm, lo puedo, pero no recuerdo bien ya, este, pero, pero más o menos, más o menos. El que sí se la sabe es mi hijo y la tiene…, mi hijo el más chico, porque mi hijo ya crecieron, ellos también se la pasaban en el Parque contando los versos, contando la historia, este, de allí empezaron a, a ayudarle con el turismo y cuidándolos yo también de que no me los fueran a robar, porque pues también. Ei y, este, y mis hijos echándose clavados y todo eso. Sí, ei, pero ahorita, ya, pero sí podía él decir, decirlo, ¿y sabes qué?, mi hijo es, sacar un, a, este, para que yo me lo, porque yo te aseguro que se me fue, yo te los puedo decir, pero a lomejor, este, pero ya cómo debe de ser sí te los digo, pero a lo mejor te digo lo de antes y lo de después y todo ya, ya cómo es.
Lucía Yunuen: Pues sí díganosla [mjm]. Sí cuéntenosla.
Luz Margarita: La historia [sí]. Pues esto el manantial como te digo cuando la, cuando fray Juan de San Miguel vino a, a conjurar el Demonio, como dice la historia. La historia cuenta así de:
Vengo de México lindo (llegan de, los que llegaban)
a conocer Michoacán
a contemplar las bellezas de este Parque Nacional
los, Esa es la historia, los que oigan esta historia
todos pongan atención
que el Demonio con su fuerza
y su rodilla tan dura, aquí la grabó
sin ninguna torcedura, sin ninguna torcedura
aquí vivió 500 años
y la renta no la pagaba
y la renta no la pagaba
Fray Juan se dio cuenta y lo mandó a la sepultura
como era un Diablo deveras, lo arrojó San Miguel
brotaron los manantiales como les cuento. Los manantiales como él habitaba aquí, él secó los, los, los manantiales, pues. Entonces cuando él, cuando él lo, lo, lo botó, empezaron a, empezó a salir el manantial. Entonces dice: Empezaron a salir el manantial, entonces sí brotaron los manantiales como unas telas bonitas, aquí cuentan, aquí se bañan las altas y también las chaparritas [risas]. Con su corriente que lleva, a la bajada de. Se llama Río Cupatitzio y quiere decir que canta
Cuando los mares, cuando los mares visitan y lo cubren con su manto, bañada en sus lágrimas canta, a mi Uruapan lo quiero tanto. Y luego, y luego está otra. Dice:
este, estas aguas. Ahí sí es donde me voy a detener porque estas aguas cristalinas que son para riego de Tierra Caliente.
del acto comunicativo: Jorge Zapata González
Jorge Zapata González
Gabriel Díaz Rosario
Gabriel: Por eso, la historia está así, mire, esa, esa tribu vinieron de, de España, no recuerdo bien en qué parte, pero es de parte de España, en esa parte, pero no, no sé en qué pueblo es, pero así dice este libro. Que vinieron en Europa, así es, eso me dijo, que vinieron en Europa. Que era harta tribu que vinieron. Y que llegó primero en Alaska, segundo en, este, ¿cómo se llama?, la que está pegado en Estados Unidos, ¿Cómo se llama?
Berenice: ¿Canadá?
Gabriel: Alaska y luego, este, [¿Canadá?] Canadá. Y luego Estado, Estados Unido. Y así vinieron pasando el tribu. Llegó aquí en México, y después de aquí en México, pasaron por, por, este, por acá por Nicaragua, por Guatemala, por todo eso. Y pasó, este, por este otro pueblo, ¿cómo se llama?, ¿cómo se llama?... No recuer ¡Panamá! [ajá]. Después de Panamá pasó, porque ahí había, este, una laguna. Bueno, en aquel tiempo toda, todavía es pura, puro cerro, puro decir, este, que ap…

