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Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
del acto comunicativo: Gregorio Campos Reynoso
Gregorio Campos Reynoso
SANTIAGO: Nos decía, este, ya no me acuerdo quién (nombre), que del otro lado se contaba que venían, que bajaban del cerro unos seres…
GREGORIO: Ajá.
SANTIAGO: ¿Ha escuchado usted algo de eso?
GREGORIO: No, no, no es, bueno, también eso donde sí se comenta mucho, eh, eso, yo creo que de esos seres que le hayan por ahí platicado, no sé si se los llegó a platicar mi papá, pero, eh, se hablaban de unos pequeño duendes, o sea en este lugar. Siempre venían, vamos a decir, cómo de este cerro, venían como acá, pero unos pequeños duendes [mjm], eran unos pequeños duendes que llegaban, y, no recuerdo bien cómo es que les llamaba él, pero siempre, ah, unas pequeñas lucecitas [mjm], unas pequeñas lucecitas, pero sí eran conocidos como duendes [mjm], ey.
BERENICE: ¿Pero bajaban en una fecha especial o…?
GREGORIO: Sí, ellos bajaban en una fecha especial, no recuerdo bien si era en diciembre, pero, sí, era una fecha especial [mjm]. No sé si no se las contó esa parte ayer que estuvieron ahí con mi papá, [mm, no] ¿no se las comentó, esa parte? Sí, pero sí, él me llegó a platicar de esos [mjm], que eran unos pequeños duendes. Y ya, pus ya dejaron de andar más [mjm]; pero sí se hablaba que antes de que estuviera más habitada la isla, de por sí no está muy
habitada, ¿edad?, pero, ora sí que aquí llegaron como siete u ocho padres de familia, fueron los primeros que llegaron aquí a esta isla [mjm], ey. Que estamos hablando, ¿ya qué?, como unos ciento setenta, ciento ochenta años, más o menos [mjm], ey. Sí así es.
del acto comunicativo: "Pero en la calle... es un escenario hasta peligroso"
Carlos Rojas Martínez
LAURA: Yo tengo una pregunta.
CALICHE: Ajá.
LAURA: ¿Por qué Caliche?
CALICHE: ¿Por qué Caliche? [ajá] ¿De Caliche, de mi nombre? [ajá] Ah, porque me decían, de niño, Caliche, porque, me imagino que, sí, hay, hay unos tíos del sur de, de, de México, que, no lo sé de cierto, pero creo, ah, ellos empezaron a decirme, después todos me decían Caliche, Caliche, Caliche [ah], que es una forma de decirle Carlitos al, a la gente en el sur. De hecho, más al sur, en América del Sur, o sea, eh, pero sé que mis parientes son, este, de por Chiapas, y, Chiapas, Yucatán y el sur de Veracruz. Entonces, eh, cuando venían ellos seguro me empezaron a decir, como mi papá es Carlos, yo soy Carlos: Carlos, Carlitos, Caliche, Calichito. Ah, y ya después me enteré que se, significa varias cosas y me gustó el, el, el, es que, el caliche es la piedra caliza, ¿no?, la piedra donde se, se, hay un proceso para sacar la, la cal, bueno, pues es, de esta piedra se saca la cal, ese es el caliche [mm]. Pero es una palabra gitana también y, y el caliche, eh, se puede referir como una forma, como la jerga también, un poco, como la jerga de tal o cual lugar. Entonces fue interesante. Caroma pues es un acrónimo, ¿no?, Carlos Rojas Martínez, Caliche Caroma. Y pues porque no me gusta mi nombre, eh, es como muy común y hay homónimos muy culeros, y [risas]. Y eso es parte de, de, de, de, del artista, ¿no?, yo creo que se inventa de, de todo, y ¿por qué no cambiarse el nombre?, ¿no? Ah, o sea, si te, te, hace muchos años yo me, ya me asumí como que me iba a dedicar a algo y de eso iba a vivir, obvio la música para mí, eh, es, es una acompañante, pero yo no soy músico, de, propiamente. O sea, yo he estado, tengo la suerte de poder acompañar o estar al lado de buenos músicos y ellos, digamos que me comparten un poco de su magia, ¿no? Soy percusionista, no toco, em, instrumentos aún, no toco, eh, instrumentos, eh, melódicos, armónicos, ¿no? Pero ya lo haré, quizá. O sea, solo quiero especificar que eso, más bien lo mío es la literatura, ¿no? Eh, para lo cual pues sí he estudiado mucho y sí me ha costado harto trabajo, me ha costado mucho trabajo, eh, no digo que la música no es [risa], claro es muy muy difícil, pero sí, sí, no me asumo con esta etiqueta [mjm] de músico. Pero es muy interesante el trabajo de los músicos en la calle, y estar al lado me ha posibilitado hacer algunas crónicas [mm]. A ve…, se va a publicar en un libro, creo que tiene que ver la UNESCO y el Ayuntamiento de Morelia, eh, justo cinco estampas sobre los música callejera en Morelia, y es como el resumen, un poco, de esto que les paltiqué ahorita, ¿no? [mjm]. Eh, de, es, eh, cinco, cuatro, cinco o cuatro es…, es que no recuerdo, pero son, este, son pequeños cuadros de, de cosas que pasaron así, muy significativas, con la música en la calle [órale]. Eh, y pus nada, que la, la calle es de quien toca ahí, creo [mjm].
Marcela González
POLICÍA: Y la otra pues fue… haz de cuenta que allá arriba en la covacha no sé si ha- eh este… ¿no sé si han oído la madera cuando rechina? [mjm] haz de cuenta que cuando uno se va a dormir, ese día est… eh la compañera se había quedado de este lado [apunta a un lado] y yo me quedé de aquel lado [apunta al otro] y empezaron a aventar cosas de arriba y dije “bueno, es mi imaginación”, quieras o no pus este nosotros nos hacemos al hecho de que pues si es un fa… si es algo así de que si te dejas invadir tu ima… tu mente, te va a atacar lo demás ¿no? [mjm] ps se empezaron a oír cosas esten raras, en ese entonces empezaron a aventar más cosas de allá arriba [mjm] y pues yo puse musica pus para no este espantarme. En ese entonces, me avientan la puerta, pero se oyó como si alguien estuviera allá adentro y le dije al… y me asomé y no era nadien y dije “no, si me asomó a la ventana, no, no, no” [risas] pero sí.
del acto comunicativo: Entrevista con Antonio Morales Reyes
Antonio Morales Reyes
Juana Reynoso Robledo
BERENICE: ¿Y relatos que se cuenten sobre la isla? He, hemos escuchado por ejemplo algunos que les llaman “los encantos”, ¿no?
JUANA: Pues sí, los encantos. Yo también recuerdo mucho de eso, y del charro, precisamente, que decían de allá de... de, del Campanario, el kampanarhu le llaman, le llamaban kampanarhu [BERENICE: Ajá]. Eh este, supuestamente ahí salían hasta, había un como mmh, mano de metate que daba vueltas y que si lo recib, lo recibían así con su delantal, que les caía el oro y que quién sabe. No, la verdad no, no sé. Serán cosas que yo escuché cuando era pequeña, pero la verdad ya no recuerdo si... quién lo contaba. [BERENICE: Ajá] [ITZI: Sí]. Sí, nomás eso, son, este, recuerdos que tengo de infancia, vaya [BERENICE: Ajá], de esa situación de la, de la mano de metate.
BERENICE: ¿O sea que es una historia muy, o sea, pues la contaban de [JUANA: Ya...ajá] generación en gen...?
del acto comunicativo: "Si pasó algo, fue bueno y fue para ayudar"
Francisco Manuel Gozálvez Tenorio
FRANCISCO: Bueno, yo soy Fran, vengo, vengo de España y yo estoy colaborando ahorita con el LANMO. Vengo aquí, pues, como parte de una investigación. Eh, mi trabajo, mi oficio es contar historias, eh, pero claro, no es lo mismo contar una historia personal que contar una historia como narrador que se dedica a contar historias, y, y a mí me parecía que lo que se hace aquí tiene que ver con eso también, ¿no?, con historias en primera persona. Entonces, más que un cuento de los que suelo contar como narrador, os quería contar algo que sí que sucedió, eh, cuando yo era pequeño.
Yo tendría aproximadamente seis años, vivía en Alicante, un, una ciudad de, de España, y a mi padre lo habían operado de, de la espalda, una operación bastante gruesa, y desde que lo operaron, pues casi no se había podido bañar en el hospital, era, pues, lo tenían que limpiar con las toallitas, y acababa de llegar a casa. Y recuerdo que mi madre, pues, lo acompañó, era el primer baño que se daba, y, y lo acompañó para que fuera con cuidado porque apenas tenía movilidad. Y estábamos en casa también, mi hermana y yo. Mi hermana tenía un esguince en la pierna, iba vendada, y yo que estaba muy chiquito.
Y, y, bueno, de pronto, mi madre estaba en el baño con mi padre, y empezamos a escuchar que le había pasado algo, no sabíamos el qué, pero que le había pasado algo. Fuimos para allá y mi padre se había desmayado, y mi madre lo tenía, eh, pues, agarrado en los brazos. Mi padre es, es grueso además, así que pesaba bastante. Mi madre tenía que hacer mucha fuerza y mi hermana y yo no sabíamos qué hacer, nos asustamos muchísimo y salimos corriendo, eh, yo a llamar por teléfono a, a unos compañeros de mi padre que trabajaban abajo, y mi hermana, corriendo como podía con la pierna, a avisar a los vecinos que vivían en la planta de abajo.
El caso es que llegó un momento que dejamos de escuchar los gritos, porque mi madre estaba gritando, y cuando nos acercamos, mi padre estaba sentado en una silla del salón que estaba en el baño. Mi madre, en todo momento, estuvo mirando hacia la puerta para ver qué ayuda venía, y no vio ni que mi hermana ni que yo entrásemos en el baño, y menos con una silla. Y en un momento, cuando se dio la vuelta, la silla estaba colocada ahí, y fue donde pudo sentar a mi padre. Esto lo hemos hablado muchas veces, mi madre está segura de que allí no entró nadie, yo estoy seguro de que no entré con una silla, y mi hermana lo mismo, de que ella no, no la llevó, porque ni siquiera estaba en la casa. Fue algo que quedó ahí, que no sabemos qué pasó, pero sí que sabemos que si pasó algo, pues fue bueno y fue para ayudar.
Eso me pasó [risas]. Bueno, eh, y si queréis, eh, si quiere alguien pasar, pues mejor. Yo estaré animado a contar alguna historia, ya no personal, sino, pues, también relatos que tengan que ver con todo esto, pero creo que lo interesante es escuchar sus voces, así que yo me he animado a abrir la botella, ahora quien quiera puede pasar [gracias, Fran].

