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Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
Rodrigo Veira Cardoso
GLORIA: Pues ¿cómo te llamas?
RODRIGO: Hola, me llamo Rodrigo Veira Cardoso, vivo aquí en la ciudad de Morelia, tengo 33 años y mi trabajo es de camarista.
GLORIA: ¡Ay mucho gusto!, ¿nos podrías contar alguna anécdota de algo que te haya sucedido aquí trabajando en este hotel?
Rotsel Priego Vargas
VÍCTOR: ¿Avándaro cómo fue?
ROTSEL: Avándaro, eh, una lodacera, tremenda. Eh, existía la liberación de la mujer, en sí también la aceptación del hombre, o sea, de no, que no hubiera ese conocido matrimonio, el casamiento, más bien dicho. Una unión en, en un ti…, tipo libres. Una liberación, o sea, yo no iba a atra…, a atra…, atrapar a la mujer, o sea, como una persona que yo atrapaba para mí, y ella tampoco a mí. O sea, que todo empezó, todo empezaba por una amistad, y la amistad no tiene precio. Terminábamos, ya no queríamos seguir juntos: “tá bien, quedamos como amigos”, la amistad seguía, no había una falla, tro…, o sea, tronada, ¿no?, o sea, tri…, tipo dawn. Ese fue, entonces, Avándaro. Eh, fue, eh, una liberación de todo, o sea, tipo drogas, tipo peyote, tipo hongos, tipo todo lo que se quisiera usar en ese, en ese tiempo, ahí. Entonces fue una, es lo que pedíamos, que nos dejaran ser, let it be, déjanos ser, no te atacamos, no te vamos a quitar nada, no te vamos a robar, queremos la paz, queremos el amor, queremos que nos entiendas, queremos que nos comprendas. Y ese fue el problema, el del amor y paz. Problema porque no hubo tal aceptación, menos comprensión. ¿Perdón?
VÍCTOR: ¿Luego qué pasó después de Avándaro, se separaron todos?
ROTSEL: Eh, regresamos de Avándaro, todos, a la ciudad. Eh, quisimos seguir, este, esa liberación, entonces, eh, estas personas, ¿puedo decirlo?, yo creo que sí, de la DIPD, eh, conocido el señor grande, también ya muerto Durazo, el Negro Durazo, eh, para mí fue, pues un compa, un amigo, un todo, un, que me dio mucha, eh, libertad, a mí personalmente. Allá, en México me, me decían el Acapulco, o sea, fue el sobrenombre, por mi nombre que no se les grababa a, a nadie, menos los apellidos, pero, este, sí, el Acapulco.
Entonces, este, ya de esto, nos atacaban, nos atacaban, nos atacaban, y siempre: “a ver, hippie, vente para acá”, a los primeros que agarraron, a cortarles el cabello, y yo puedo decir, fui al que dije:
--Si a mí me cortas el cabello, es como si me cortaras un dedo, es parte de mi persona.
O sea, que entonces yo me defendí y defendí, por decir, la greña. Pero yo en mí, había un papel personal de, de que me tenían que respetar, y fui aceptado, de alguna forma, de alguna manera. Entonces, eh, después, de, del decreto presidencial, que fue de esa DIPD, entonces las cosas cambiaron. Entonces, este, ya no era fácil no más el que “mira, a ver, ese greñudo, a ver, traítelo para acá”. O sea, como que empezó a haber una leve difieriencia. Y de áhi pus ya siguieron las cosas, pus hasta ahora que bastantes de las personas con las que yo conviví, pues ya son muertos, en drogadicción, en volteos de carros, en todo esto. ¿Me explico?
del acto comunicativo: "Nosotros la tocamos aunque no nos la sepamos"
Guillermo Chávez
Juan Rojas Gaspar
LAURA: ¿Usted compone?
JUAN: Sí.
LAURA: ¿Y ha cantado ahorita alguna de las que haya compuesto?
JUAN: Ahorita toqué una de las mías.
LAURA: ¿No nos quiere tocar otra?
JUAN: ¿Ahorita?
LAURA: Sí, ¿o ya se tiene que ir?
JUAN: ¿De las mías?
LAURA: Sí, de las de usted.
JUAN: A ver si me acuerdo [sí, está bien] porque unas casi no las, como unas casi no las saco
LAURA: ¿No las saca? ¿Cómo se llama la que nos va a tocar?
JUAN: Esta, bueno, pues es que, parece que sí ya la toqué allá [¿ah, sí?], la del, ya la, ya la toqué esa. Ve…, ver, a ver si me acuerdo de alguna otra, porque, como te digo, como casi no las ensayo las mías [o...], casi no las saco a la calle, sí, todavía no las saco mucho a la calle, porque ustedes saben, celos de, celos de músico [risas] [celos]. Sí, déjenme ver, a ver a ver a ver. Este es un, un, la mayoría son corridos, rancheras, es la. Primero a ver si me acuerdo, a ver si me acuerdo [está bien] [música]. No me voy a acordar, se me fue el avión. Ay, me bloquearon, me pusieron nervioso, te digo.
LAURA: O si quiere cuéntenos la historia del corrido que ya tocó, o bueno.
JUAN: No, ese, eso fue una cumbia, la que com…, la que toqué acá es una cumbia. Se la, se la compuse a un cuñado, si quieren se las vuelvo a repetir, pues [sí, sí]. Se, se la compuse a un cuñado que no se quiere casar [ah, ya] ni por la legal, entonces anda, anda de mujer en mujer en mujer, y yo le puse “La del cotorrón”, le puse “El cotorrón” a esa [ajá], a esa cumbia, porque pus no no más no lo pueden atrapar [risa]. Y dura un año con una, y otro año con otra, y así [música].
Vengan a escuchar, señores,
la cumbia de este compás,
la cumbia que le compuse
a mi cuñao Nicolás.
Vengan a escuchar, señores,
el ritmo de este compás,
la cumbia que le compuse
a mi cuñao Nicolás.
Se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón.
El necio de mi cuñao
ya no se quiere casar,
él dice que las mujeres
no lo pueden atrapar.
El necio de mi cuñao
ya no se quiere casar,
él dice que las mujeres
no lo pueden atrapar.
Se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón.
Pero él dice que no es cierto,
que no se quiere casar,
él dice que las mujeres
no lo pueden atrapar.
Pero él dice que no es cierto,
que no se quiere casar,
él dice que las mujeres
no lo pueden atrapar.
Se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón.
Esta cumbia la dedico
a todos los cotorrones,
dicen que ellos no se casan
por no estar de cotorrones.
Esta cumbia la dedico
a todos los cotorrones,
dicen que ellos no se casan
por no estar de mandilones.
Se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón,
se está quedando cotorrón.
Yo le presenté una amiga
que ya se quería casar,
pero él se fue de volada
sin voltear ni para atrás.
Yo le presenté una amiga
que ya se quería casar,
pero él se fue de volada
sin voltear ni para atrás.
“Mejor me quedo cotorrón,
mejor me quedo cotorrón,
mejor me quedo cotorrón,
mejor me quedo cotorrón”.
Pero él dice que no es cierto,
que no se quiere casar,
que no quiere dar un gasto
ni tener que trabajar.
Pero él dice que no es cierto,
que no se quiere casar,
que no quiere dar un gasto
y tener que trabajar.
“Mejor me quedo cotorron,
mejor me quedo cotorrón,
mejor me quedo cotorrón,
mejor me quedo cotorrón”.
Ella le hablaba y le hablaba
y él ni para atrás voltió.
Escuché que murmuraba
entonando esta canción.
Ella le hablaba y le hablaba
y él ni para atrás voltió.
Y yo oí que murmuraba
entonando esta canción.
“Mejor me quedo cotorrón,
mejor me quedo cotorrón,
mejor me quedo cotorrón,
mejor me quedo cotorrón”.
No me canso y no me canso
aunque me hagas cotorrón.
[Aplausos] Gracias [risa]
del acto comunicativo: Entrevista con Gabriel Díaz Rosario, octubre 2017
Gabriel Díaz Rosario
Rubén Villalobos Cortés
Daniel: No, siempre sí era…
Rubén: Si, si, pues, es que todo le pasa a uno y se, nomás que a veces uno , cómo dicen, pues, pues a veces dejan todo al olvido y no, y no se le graba pues a uno porque pus, antes en las escuelas no les pedían a uno eso [mjm] y ahora ya es diferente, ahora si le están pidiendo de, de cómo fue el, su rancho de uno o de otras personas cómo es, y es que todo, ahorita si ya todo va saliendo, pues, a flote de todo lo que pasó antes [mjm], no, no cómo ahora.
Daniel: No pos si.
Rubén: Si, por eso, este, este, si está uno, pues, a ver. Si supiera uno que le iban a, pues, por decir ahorita, para ayudarles a ustedes que, que quieren eso pos, se grabaría uno casí a la mayoría de lo que pasa [mjm], pero cómo antes na, nunca, nunca lo, este, le pedían a uno nada [pues si], ahorita ya es todo diferente ahorita ya si le piden todo a los muchachos, pues que, que a ver qué fue lo que pasó antes [mjm] y pa ver que es lo, lo diferente de ahora.
María Jesús Hernández Barrera
María: Un hijo de Armila se encontró en el cerrito del Zopilote , has de cuenta arriba arriba fueron de dia de campo con estos en una como excursión, verdad, y ese hijo de Armila se encontró un muñequito como sentado, como sentado, pero decían que era en forma de, de, que era en forma de este, de ete, ¿cómo se llama? En ese tiempo estaba el maestro Rafael. Yo creo tu mamá sí se acuerda porque también estaba con ese maestro Rafael. Este, y se los llevó y dicen que ese hijo de Armira se encontró el muñequito chiquito pero como sentado en una sillita y que tenía los ojos de… un ojo de un color y otro de otro color pero era como de más antes [mjm]. Así como si hubiera sido un ídolo, decían ellos [si] pero así chiquito, y el maestro le dio doce pesos al chiquillo por él [ah]. ¿Tu crees que doce pesos al chiquillo por él? Los chiquillos se lo vendían al maestro.

