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Este repositorio tiene el objetivo de concentrar, de manera ordenada y sistemática, los resultados de la documentación en campo de
materiales orales en todas las lenguas habladas en México: no sólo el español y las lenguas que hablan los pueblos indígenas, sino también una serie abundante de
lenguas que se hablan en el mismo territorio como resultado de distintas migraciones. Su propósito es permitir la consulta de esos materiales no sólo a especialistas
de diversas disciplinas, sino también a las distintas comunidades en las que se documentaron.
El archivo de materiales sonoros, videográficos y textuales al que se puede acceder desde esta plataforma electrónica se ha construido colectivamente.
Reúne el trabajo de muchos documentadores que, por diversos motivos, se han encargado en distintos momentos de la historia de registrar las narraciones,
los cantos, los gestos y la memoria hablada de las personas en México. Pero también es una construcción colectiva porque sin todas esas voces y todas esas
personas este material no existiría.
Fragmentos aleatorios de Actos Comunicativos
del acto comunicativo: María Salud Orobio Candelario
María Salud Orobio Candelario
Zuleyma Martinez
Sara Flores Rodríguez
Daniel: ¿Y qué trabajaba, él trabajaba pues sus tierras pero qué sembraba?
Sara: Sembraba maíz, frijol y calabaza.
Daniel: ¿En temporadas o así?
Sara: Si, como del, como tenía una del tiem, una del temporal, pues, y una del riego. Sembraba de riego allá en el Temazcal, porque, no sé si hasta allá sería de la hacienda, yo creo que si era. A lo mejor [hacía…] hasta allá sería también [mm]. Este, sembraba todo eso, este, sembraba maíz él, él casi puro maíz era lo que sembraba. Ahorita si ya siembran ya más cosas pero él nomás sembraba maíz [ah] y frijol. Acá la del temporal, pues, calabaza, pero así.
Daniel: ¿Y más o menos cómo qué tiempo son los del temporal?
Sara: Los del temporal son, este… pues cuando son las lluvias que veo que, como empiezan como en mayo y ya, ya cuando ya, ya siembran pues después, ¿cómo en qué mes será tu que siembran?, ni me acuerdo. Y, este, y cosechan en, en noviembre, noviembre, diciembre hacen mucho, mjm.
del acto comunicativo: "Es una alegría, de andar por ahí"
Ignacio Pérez Orozco
Diega López Rivas
Berenice Araceli Granados Vázquez
Y había un joven que se llamaba Raúl y se apellida Rayo, pero decían que estaba medio zafado. Y ese dicen que les platicaban ellos, y que decía:
--Ustedes no quieren, pero yo sí quiero dinero.
Y que decía:
--A la noche me voy para el pueblo, a las doce de la noche, a ver si de veras me sale.
Y que se venía en su caballo y que venía gritando todo el camino del cerro:
--¡Agustín Lorenzo!, ¡yo sí quiero dinero! ¡Dame una mujer bonita y un buen caballo!
Y que nunca se le apareció [ajá]. Que nunca se le apareció al muchacho. Y que luego en llegando al otro día, porque nadamás venía el día domingo y el lunes se iba porque tenía que trabajar. Y que llegaba bien enojado y les decía a ellos:
--Áhi está, a mí ni me salió. Hasta le iba yo gritando todo el camino, y no me salió.
Y decían:
--Pus es que no con cualquiera quiere.
Pero así esas anécdotas fueron reales, porque yo no creo que ellos haigan mentido o haigan contado una metira. Pobrecitos señores, ¿no? [ajá]. Sí, hasta la vez, su hijo vive, es mi ahijado y está pobre, es albañil él. Pero ellos dijeron que no querían nada con el diablo, que ellos no, ¿ves? [mjm]. Y esas son anécdotas, pues, reales porque pues ellos me las platicaban los señores, no creo que haigan inventado un cuento así [mjm]. Si eran unas personas humildes que no sabían ni leer, ni escribir [mjm]. Sí, así, este, y así en el pueblo se han contado muchas que todavía lo ven, que lo oyen [mjm]... Este, también en sus casas algunas dicen que oyen en la noche, en la banqueta, que el caballo... [mjm].
Trío Eyixochitl
Mirsa: Bueno y nosotras en nuestras investigaciones encontramos esto del concepto de huasteca chilanguense, ¿ustedes la han escuchado, que han pensado de ella?
Carlos: Es que me tocó ser parte de los que se bautizó así, ¿no?, huasteca chilanguense. Es que decían “raíces huastecas”, ¿no? [mjm], cuando realmente dicen que no. Hay una huasteca repartida en seis estados y, y de ahí, eh, pues, surge, eh, como, como, como que el huapango, el son huasteco te atrapa cuando te gusta, cuando no importa de donde eres hemos conocido desde extranjeros hasta gente muy chilanga.
Yo tuve un amigo que era dj y andaba y se ponía ropa militar, y así de pronto conoce el huapango y la próxima vez que lo veo traía acá su jarana, su huapanguera, su violín, su, su guayabera, su sombrero, sus botas, ¿no? Y de ahí a la fecha, dejó todo aquello y se volvió a esto, y él es de aquí de Naucalpan, y aprendió y le echa ganas, está bien metido al huapango. Entonces, ese es el ejemplo de la huasteca chilanguense, ¿no?, la gente que se mete. Pero también hay en Guadalajara, está en los Reales de Colima, que Colima ya no, pus, ya también es parte de la huasteca colimense [ríe], y así.
Diana: Sí, pus, ha sido como un término acuñado para la comunidad que residimos aquí, y seguimos haciendo la cultura aquí, ¿no? Desde el, el Xantolo Mecaihuic, los carnavales, la comida, los huapangos o fandangos o fiestas de huapango, o siempre que huapangueo, “no, sé dice huapangueo, que es fiesta de huapango. Bueno que la fiesta de huapango”, y así, ¿no? Pero creo que responde a eso, a la migración, a la identidad, a ser parte de una comunidad aquí, y como dicen, pues, ahora sí que “un huasteco nace, pero también se hace”.
Carlos: Y ustedes ya son huastecas.
Diana: Ustedes ya se están haciendo huastecas [ahí vamos, ahí vamos], Así, pregunta, ¿ y tú te estás haciendo huasteca? [risas]
Mirsa: Yo creo que vamos a terminar siendo [risas]. ¿Pues, tienes alguna otra pregunta?
Dafne: No.
Mirsa: Pues, creo que de nuestra parte esto sería todo. Les agradecemos mucho.
Diana: Va que va.
Carlos: Gracias a ustedes.
Aarón: Sí.
del acto comunicativo: María Salud Orobio Candelario
María Salud Orobio Candelario
Zuleyma Martinez
del acto comunicativo: La mejor universidad que existe está en la calle
Juan Carlos Smith
LAURA: Oiga, y bueno, ¿sus géneros principales, no sé, el blues, el jazz, el rock, pero en español también se sabe algunas? ¿No se sabe la de “El rey”?
JUAN: Sí.
LAURA: ¿No la quiere tocar?
JUAN: Bueno, tengo que tener mis defectos como músico. Uno de ellos: no es el momento para mí. ¿La quiere cantar? Se la acompaño. ¿El caballero? ¿No, no la quiere cantar? Eh, me voy a ver muy mal para ustedes, ¿eda? [no], bueno, a mí quien me interesa son ustedes tres, ¿no? No estoy ante una…, pero para mí, mis respetos para ustedes. Cuando no se siente algo, no se...
LAURA: No, está bien, no se preocupe.
JUAN: Yo sé bien que estoy afuera
pero el día que yo me muera
se que tendrás que llorar
[llorar y llorar].
Después me dijo un arriero,
que no hay que llegar primero,
pero hay que saber llegar.
Con dinero y sin dinero
hago siempre lo que quiero
y mi palabra es la ley.
No tengo trono ni reina,
ni nadie que me comprenda
pero sigo siendo el rey.
Eso fue…, no, cuando estoy en mi elemento, quiero aclarar, no me lo malinterpreten, la música mexicana es muy bonita, vuelvo a, no digan “ay sí, mucho blues”, no [risas]. Yo le interpreto hasta tango, Carlos Gardel, ¿sí? Tata Nacho, Almerín, Guti Cárdenas, pero lo que yo siento, siento, siento, siento, siento, siento, de sentir, profundamente, es el rock, el blues, ¿sí? Y también le interpreto música en español, en nuestro idioma, pues. Vuelvo a repetir, ay personas que “ay, no, mucho inglés”, no, no, no, no es que sea mucho inglés, simplemente, puede ser chino, mandarín, japonés, alemán, argentino… Hay que expresar, sentirlo, ¿sí?
Dante Ernesto Pacheco Torres
VÍCTOR: ¿Y cómo empezaste a tocar en la ciudad?
DANTE: ¿Aquí?
VÍCTOR: Ajá, sí.
DANTE: Por error [risa], llamémosle, empecé a tocar por error. Eh, en la secundaria, eh, yo no quería entrar a un taller de artísticas [ajá]. Y mi respuesta siempre fue un poco negativa hacia el maestro que daba ese taller:
--Yo, yo, yo no voy a entrar a su clase.
Me dice:
--Bueno, mira, ahí está tu librito, allí está tu guitarra, vas a empezar a tocar, ¿sí?
Todo fue por, llamémosle a regañadientes, el hecho de que yo empezara a adentrarme dentro de la música. Ya una vez dominando las cuerdas, dije: “Bueno, o sea, sé tocar, ¿qué hago?”. Al principio fue como, mm, buscar un método alterno de generar un poco de ingresos, para poder, eh, pues solventar algunos gastos, ¿no? Y así fue como empecé tocando, no necesariamente en los camiones, empecé por fondas, restauranes, mercados, como me decías ahorita. Ya, ya, ya después fue enfrentarme a los camiones, con un poco de pena. Porque sí, sí es, sí, sí es algo de pena el tenerte que enfrentar a, a, a, lejos de gente que, que, que no conoces, eh, gente que va en su rollo, platicando, pero al final de cuentas, subir a hacer un poco de, de, de arte. Así lo, así yo lo veo, como un poco de arte, sí.

